lunes, 22 de abril de 2013

La militancia K, una #InvestigaciónParaLanata


A esta hora, mientras discutimos sobre Fariña, Elaskar, la familia Calabró, y Lanata, todavía hay gente que no recuperó su casa, hay otra que nunca la tuvo, la ley de medios sigue sin aplicarse, las abuelas no encontraron a sus nietos; y ni que hablar del panorama interno ¿tanto tiempo falta para 2015? ¿Qué creen que va a pasar? Ahhh, cierto, de las cosas importantes se ocupa Cristina.

miércoles, 10 de abril de 2013

Objetos mojados - 1

La Plata. Paramos con Juan Martín en 18 y 48. Él fue a ver a Chicha, que es como su abuela o algo así. Yo aproveché el momento para recorrer el barrio y tomar unas fotografías.

El agua ya había pasado. La ciudad estaba como para grabar un videoclip de El Mató a un Policía Motorizado. Canciones sobre el fin de todo.

Pero eso expresa el cemento húmedo, la mugre arrumbada sobre las veredas, el pavimento lleno de barro, los autos copulando lejos de sus propietarios.


Con las puertas y ventanas abiertas, estaban los hombres y las mujeres sudando para recuperar sus casas. Baldeando la mierda que el agua trajo desde lugares remotos.

Me encontré con todo eso que ustedes ya vieron, y con Nicolás Carvalo, que estaba con Gime baldeando la casa. Lo primero que vi fue la pecera. Ahí estaban vivos, los 33. Hubiera llovido más y recuperaban la libertad.

En la caminata me reencontré con Juan Martín. Me estaba buscando para pedirme algo. "Tenemos para rato, vení a ayudarme".

La casa de Chicha Mariani estaba como si hubiera pasado, otra vez, un huracán. No había nada seco, ni limpio, ni en pie. A excepción de Roberto Lisky, que estaba ordenando ahí, en medio del barro.

Nos arremangamos y nos pusimos a ordenar un poco la cocina, para que Chicha pueda venir y sentarse a inspeccionar el trabajo. Su temor era que le tiráramos alguno de los millones de papeles y recuerdos que ella atesora con método y dedicación. Cada retazo de papel mojado representa un poco de ese tramo mutilado de su vida.

Ahí estaba Chicha, un poco más tarde, reconstruyéndose.



Con el paso de las horas y los días, otras personas llegaron a reconstruir la casa de Chicha. El viernes vi que había gente que observaba y soleaba papel por papel, hoja por hoja, cada día de trabajo y militancia de Chicha. Ella estaba vital, otra vez.

viernes, 11 de enero de 2013

Hasta las tetas

¿Qué está mirando Tumini en esta instantánea? Nadie lo puede dudar, está analizando "la política que le gusta". En el medio, el dirigente de la JP Morgan se hace el otro.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Viejo y perdido




En vísperas de las fiestas de la Navidad -que es, de las fiestas, la que mejor manifiesta el dolor-, los rostros angustiados se endurecen. Los rostros duros y angustiados, las frentes sudadas, que piden whisky a las cinco de la tarde en un café, me transmiten una profunda pena.

Un hombre que tiene cincuenta y tantos años vendió el auto, perdió el smartphone en un putero, su hijo armó una banda de rocanrol, y su mujer no para de envejecer.

Le debe tanto al banco como a sus amigos. Su madre enferma ya no se quita el camisón. Su mujer no para de envejecer. Y se acerca la navidad.


sábado, 8 de diciembre de 2012

El poder mágico del republicanismo


Deberíamos empezar a hablar del Poder Judicial, y ya no de "La Justicia" (por lo menos dos años), que es en definitiva, uno de los tres poderes del Estado, el "único poder aristocrático del Estado cuyos miembros son vitalicios y no surgen del voto popular", dice Mario Wainfeld. Al igual que los otros dos poderes, el judicial tiene un desempeño que no todas las veces resulta una expresión calcada de la que predica su nombre. Así como el Ministerio de Desarrollo Social no siempre materializa lo que su nombre indica, el Poder Judicial no siempre imparte justicia, es una obviedad, no?

Este Poder, como todos, tiene entre sus miembros algunos seres humanos, que actúan, como los seres humanos que integran los otros dos poderes, y el resto de la comunidad en general: impulsados por el deseo, las convicciones, la ambición, la inteligencia, los miedos, el dinero, la ideología, y lo que con todo eso se puede interpretar de los fríos textos legislativos. En su especificidad, el Poder Judicial ejerce el poder de una forma mas o menos estipulada en la legislación, igual que el Ejecutivo y el Legislativo. Y, como aquellos dos, lo hace en función de la voluntad de los hombres que lo ejercen y los límites reales que se le imponen. Los jueces no son iluminados. Prefieren la intimidad. Los jueces fallan según su voluntad, sus condicionamientos, y sus capacidades, no según "el corán republicano" (Lucas Carrasco dixit) que interpretan desde los estrados (esos sí que iluminados).

Al Poder Judicial es factible presionarlo, pero más factible es resultar presionado por el Poder Judicial. En eso se parece mucho al poder Económico. Mucho lío y algo de justicia podríamos ver si un día el Poder Judicial presionara con el peso de la ley al poder Económico, pero ambos se saben potentes, a menudo prefieren hacer intervenciones coordinadas.


viernes, 7 de diciembre de 2012

Declaración del Directorio de la AFSCA


A minutos de iniciado el 7D, la página web de la AFSCA difundió esta declaración:

"El directorio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, reunido hoy en la sede del organismo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aprobó por mayoría la siguiente declaración:
El fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial constituye un precedente nefasto y lamentable que pone un manto de sospecha ineludible en el funcionamiento de la Justicia.
Nuevamente, asistimos al más duro predominio de las corporaciones mediáticas y grupos concentrados con jueces dispuestos a satisfacer sus ambiciones por sobre los intereses de la patria.
Jueces que viajan con financiamiento de las corporaciones extienden una medida cautelar para incumplir con una ley sancionada con amplia mayoría por representantes del pueblo en el congreso de la nación.
Es esta una expresión más de una justicia elitista, corporativa y, en esencia, prebendaria. Una justicia que aún se resiste a producir los cambios profundos que se expresan en el seno de la sociedad y en gran parte de sus instituciones democráticas desde hace una década.
Extender la medida cautelar contradiciendo el espíritu y los plazos establecidos por la corte es una maniobra dilatoria destinada a beneficiar a quienes se niegan a cumplir las leyes vigentes y constituye una afrenta a los intereses del país y del pueblo argentino.
DIRECTORIO DE LA AUTORIDAD FEDERAL DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL"

jueves, 29 de noviembre de 2012

La mudanza es TT Mundial (?)

Una vez fui a la plaza y saqué esta foto, de un joven torciendo los encuadres con su convicción.

"lo que no podés, es saber de qué lado caerá la moneda".

Decíamos hoy con un amigo, mientras embalamos cajas y cajas de cosas para su mudanza, que eso, que llaman mudanzas, junto a los divorcios y las muertes, son las causas más agudas del estress, esa huevada que inventaron antes que los ataques de pánico, aunque antes inventaron esa huevada de los divorcios, que habría que prohibirlos junto con los casamientos. Decía, disculpen si me disperso, que las mudanzas son cosa seria, y, que al igual que las muertes y los divorcios: nos movilizan. Decíamos con Juan Martín, que en todos los casos, se trata de una separación. En todos los casos se trata de mudar nuestras conciencias a otra parte. Y lo que nos duele más: creer que los demás, nos mudan de su propia conciencia. Cuando nos vamos, cuando nos echan, cuando se mueren, sobreviene el olvido, y la soledad.

Hoy escuché la última emisión de @ttmundialradio. Los escuché muy pocas veces, pero los incorporé a mis noches. Se mudaron. Lucas Carrasco corre hasta la cornisa con convicción. Y tememos por él, porque no derrape, porque no se lastime, porque no se caiga, porque no se estrelle; porque en la radio, los oyentes queremos a los "parlantes". Excepto los dementes, que también quieren hablar, y dejan mensajes en el contestador. Saltó.

Es la convicción lo que asusta a los demás. Es esa carencia lo que nos hace a todos, algunas veces, actuar con vergüenza.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Si me querés, quereme transa



Me encontré con un párrafo provocativo (más de uno) de "si me querés, quereme transa", ese libro sobre los transas y los narcos que escribió Cristian Alarcón.

Cuenta una entrevista con un narco de origen peruano que se encuentra detenido en una penitenciaría argentina, y dice: "debí prometerle lealtad: no revelar nombres reales, no darle al enemigo información que lo pueda perjudicar, evitar que la verdad que él cuenta sobre su vida termine sirviendo como prueba en un juicio. Desprecia a la policía y a la Justicia. Debo jurar que nunca, jamás, testificaré en su contra. Estoy de acuerdo. En mi ética, la mayor virtud está en la verdad. La verdad está lejos de las comisarías y de los tribunales. La verdad está sólo en la calle".

No me resulta provocador por la ética a la que refiere Alarcón, que creo que está enmarcada dentro de lo esperable del ejercicio periodístico, sino porque además emerge, desde el interior de ese párrafo, una crítica sobre la institución policial y las instituciones judiciales, y una afirmación que hoy día, tanto en el periodismo como en el ejercicio de la política no suele pronunciarse: "La verdad está lejos de las comisarías y de los tribunales. La verdad está sólo en la calle".

Vivimos días en los que abundan periodistas recorriendo los pasillos de los tribunales, mientras los abogados recorren las salas de los hospitales, como cazadores, buscando a otros cazadores, que ya fueron cazados.

Y hay dirigentes políticos de baja estofa recorriendo los pasillos de palacios legislativos, que después llegan a los comités o a las unidades básicas para administrar "la verdad", eludiendo, claro, los problemas que trae la administración de esas otras historias, que están en la calle, y cuyo curso -se supone-, deberíamos transformar.

También, creo, que una de las razones por las que es provocativo, o movilizador, es porque vivimos un tiempo en el que las instituciones están corriéndose, lentamente (algunas muy lentamente) del lugar a donde estuvimos acostumbrados a verlas por años y años. De vez en cuando, algún tribunal pronuncia las mismas palabras que escuchamos allá afuera, y eso, nos hace nos hace un enorme ruido. O convierte en palabras, en discurso, aquello que sólo hacía ruido.

martes, 20 de noviembre de 2012

¿Le hacen el juego a la izquierda?

Qué pensarán Michelli y DeGennaro? ¿Que la Sociedad Rural y La Nación le están haciendo el juego a la izquierda?