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sábado, 10 de mayo de 2014

La Nación construye al candidato


jueves, 16 de enero de 2014

Afuera de la cámpera



La Cámpora te echa así, a los empujones, a la intemperie. A hacer malabares a la 9 de julio.

No me gustan tus ideas. Bah, en realidad no me gusta que tengas ideas. Acá las ideas son de Cristina, lo tuyo es pintar paredones. Ahá, y lo tuyo qué es? Porque la otra noche no te vi pintando paredones. Bueno, lo mío es regentear a los que pintan paredones.

domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Ya no sos igual?


Abel se refirió a la entrevista que Cristina Kirchner le dio a Hernán Brienza en la TV Pública. Agrego que tiene algunos cortes mal hechos y, para tratarse de una entrevista a la Presidenta de la Nación, que va grabada, y en un canal que ganó tanto en capacidad técnica, tiene problemas de sonido inadmisibles. Si tenés una productora y estás trabajando para una tira en Encuentro: el canal no te acepta esos problemas de sonido.

En lo particular, me pareció exagerado que usen una cuarta parte de la entrevista para hablar de la deuda externa. Por otra parte, es interesante que la Presidenta, al fin, proponga medir el presente con una vara que no sea la de la dictadura, ni la hiper de alfonsín, ni la decadencia menemista, ni el colapso de 2001-2002.

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@Marianokaleb hace acá una crítica durísima a la política de saturación que emprende el Gobierno Nacional y el bonaerense con la Gendarmería. Por cuestiones ideológicas propendo a estar de acuerdo (aunque con cierta aversión porque soy kirchnerista). No obstante tengo algunas cosas para agregar (?):

Una política de seguridad democrática no solo comprende a una política económica y social, sino a otras agencias del Estado, entre las que se encuentran las policías de seguridad, los tribunales penales y los de ejecución, los servicios penitenciarios, y, ay, ahora que está de moda la política municipal: los municipios! Pero ya no tanto con sus ansiadas policías, sino con presencia y mediación en el territorio, a través de otras agencias.

Porque una gran parte de los crímenes que se comenten en las zonas metropolitanas argentinas tienen origen en problemas de vecindad. La novia, el perro, el auto en la vereda, los ruidos molestos, las medianeras, y las resoluciones violentas de esos conflictos. Parece una pavada, pero la mayoría de los crímenes se cometen entre personas que se conocen mutuamente y no en salideras, entraderas, o robos al voleo.

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La inseguridad es, claro, una sensación. Que también debe combatirse, ya que aísla a los ciudadanos, nos vuelve desconfiados, cerrados e insolidarios, conjugando así zonas urbanas con mayor criminalidad. Pero no se combate con crítica de medios. Ahí, las policías, tienen algo que ver. Pero también la urbanización y la forma en la que se vive el espacio público.

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Sobre las policías. El Gobierno Nacional decidió hace tiempo darle volumen a la policía. Pero, curiosamente, la demostración más fuerte de ello no fue el ascenso del Coronel Berni, sino la designación de Nylda Garre. Con ello, el Gobierno manifestó que lejos de desmantelar el entramado de las fuerzas de seguridad (o debilitar su capacidad), lo que quería era aggiornarlas a la Argentina del Siglo XXI y volverlas funcionales al poder político. Policías en los que los políticos puedan "confiar".

Ahora, asistimos al uso de esas Fuerzas. Veremos si ya se puede confiar, y qué resortes construye la administración Nacional para controlar el desempeño de las fuerzas luego de que, como es seguro, algún "exceso" salga a la luz.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Maldita Vecindad



Lucas Carrasco dice que están las condiciones dadas para un "golpe de nuevo tipo".

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Oscar Parrilli está, desde el domingo, tratando de desmentir a un ex periodista. Y eso que en esta, la verdad asiste al funcionario.

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El ex (?) aliado del Clarín en el Gobierno, se convierte, como era de esperar, en la promesa del kirchnerismo. Cristina Kirchner dijo, entre las gargantas anudadas del 11 de agosto, que no haría promesas electorales. Mintió. Bueno, no tanto.

Es que el kirchnerismo no promete nada a los ciudadanos; pero en el peronismo, el poder se sostiene sobre una madeja que consume el porvenir. Sin futuro (sin candidato/a) esa madeja se deconstruye y rehace para abrigar a otro compañero. Para sostenerse de acá al 2015, el Gobierno Nacional necesita futuro, necesita candidato. ¿Esa es la promesa electoral de Cristina?

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Después del papelón que hizo el coleccionista de autos Yahuar, se reacomoda el peronismo chubutense. Acá Acá una nota de El Matuasto.

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Poco de sangre roja
sobre un gran auto nuevo
poco de sangre roja
sobre un gran auto blanco


miércoles, 20 de julio de 2011

Los autocríticos, y los que sólo critican


Uno de los recursos más ordinarios con las que algunos buscan depreciar el kirchnerismo, es denunciar una supuesta falta de autocrítica. Sin embargo, cuando el kirchnerismo asistió a situaciones adversas, no se vio más que autocrítica y corrección.

Los medios de comunicación más difundidos de la Argentina junto a sus voceros mejor consustanciados con la vida política, construyen a diario un relato del Gobierno, que –en esas crónicas-, se cimienta sobre una fuerza política discapacitada: sorda, ciega, de paladar negro, insensible, terca e inconsciente. Esta caracterización, ordinariamente suele alcanzar como resultado, que el kirchnerismo no es afecto a practicar autocríticas.

La autocrítica es el recurso que tiene cualquier organización para detectar desviaciones y corregirlas, en pos de alcanzar los objetivos propuestos. Los alcances, el ámbito y la oportunidad para realizar la autocrítica, está predeterminada por la conveniencia. Muchas veces los opositores acusan que el kirchnerismo no es autocrítico; cuando en realidad, lo que ocurre es que el kirchnerismo elige sus ámbitos y alcances para la autocrítica.

La derrota que sufrió el Gobierno Nacional en 2008 cuando quiso llevar adelante una medida de intervención económica con significativo impacto en el sector más próspero y tradicional del aparato productivo argentino, tuvo como consecuencia una profunda autocrítica y revisión hacia adentro del kirchnerismo. Esa autocrítica se manifestó en numerosos foros militantes, algunos de ellos virtuales, que luego devinieron en un ámbito de producción muy fructífero: los llamados bloggeros K. Por otra parte empezaron a emerger pequeños agrupamientos, primero de amigos y más tarde de militantes, donde se debatían los defectos del kirchnerismo, no tan solo como Gobierno, sino como fuerza política capaz de sostener las transformaciones sociales que el sillón de Rivadavia sólo permite pronunciar. Por su parte, en la cúpula del poder presidencial también dieron cuenta de los errores no forzados, tomaron nuevas iniciativas y actualizaron las herramientas de intervención.

Esto permitió que luego de la mencionada derrota por “la 125” y la consecutiva caída electoral en 2009, el kirchnerismo pudo sostenerse, contra todo pronóstico, como la fuerza que ejerce la centralidad de la política nacional. Hoy, después de casi ocho años el kirchnerismo puede construir un relato sobre el pasado, es lo único sólido sobre lo que se puede intervenir en la política argentina presente, y es la fuerza política que mejor se proyecta hacia el futuro. Esto mismo no se puede decir sobre ninguno de los numerosos sellos que consagraron al “grupo A”, en aquella asamblea legislativa.

Fue la autocrítica lo que permitió al kirchnerismo sofisticar sus herramientas comunicacionales, comprometerse con la democratización de los medios de comunicación, con los derechos vinculados a la diversidad sexual, incluso fue la autocrítica lo que le permitió al Gobierno Nacional, dar cuenta de que en las actuales condiciones del mercado de trabajo era imposible incluir a la totalidad de la población vía pleno empleo, y entonces impulsó la Asignación Universal por Hijo y el programa de Inclusión Social con Trabajo llamado “Argentina Trabaja”. Claro, no fue sólo la autocrítica, esas iniciativas son el fruto de las motivaciones que mejor conmueven a los kirchneristas, y muchas de ellas estaban plasmadas en su plataforma electoral. Pero en cambio, se revisaron las formas y los criterios de oportunidad y conveniencia.

En el kirchnerismo, los debates se dan todos los días, en innumerables foros que van desde charlas y debates encabezadas por intelectuales, periodistas, dirigentes políticos y funcionarios de gobiernos. Esa vivacidad con la que el kirchnerismo se vive a sí mismo, se puede percibir con sólo observar los calendarios de cualquier agrupación juvenil, sindical o partidaria. Una recorrida por la red social Twitter, o por los blogs, permite estar actualizados sobre cuáles son las discusiones del momento.

Apenas unos segundos después de conocidos los resultados de los comicios porteños, en Twitter ya había comenzado la discusión sobre las razones del fracaso electoral. Desde el día siguiente, los blogs contenían varios artículos sobre el tema. El lunes posterior a los comicios, el director de la Biblioteca Nacional Horacio González acudió a una exposición en el Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata, allí, el filósofo ya había comenzado con las primeras “autocríticas”.

Sin embargo, cuando los medios de comunicación le permiten a toda la comunidad asistir a los procesos de discusión que aplica el kirchnerismo, estos son exhibidos como “luchas intestinas”, discordias, o circunstancias excepcionales.

Pero una mirada atenta sobre la vida de los agrupamientos políticos que conforman el kirchnerismo, da cuenta de una fuerza política en permanente construcción y debate, algo difícil de encontrar en un avejentado comité radical, en los insípidos frentes de los locales amplios y progresistas, o en los peloteros amarillos que se hacen y deshacen según la proximidad de las elecciones.

Para Prensa3m

viernes, 27 de mayo de 2011

“Tenemos Patria”


Antes, hace ya tiempo

conquistadores nos imponían su dios del miedo

después, vos me abrazabas

y me lamías en cada herida y en cada llaga

antes, cadenas llevabas

y en un mercado sobre los muelles

vos me comprabas (…)

Hoy todo vuelve a empezar

y será lo que ya fue. Letra de Ciro Martínez -“Antes y Después”.

Cristina Fernández de Kirchner dio ayer (por el miércoles) su discurso oficial por el 25 de mayo desde el Chaco, a ocho años de la asunción de Néstor Kirchner a la Presidencia de la Nación. “Tenemos Patria” dijo la Presidenta, y es noticia.

“Tenemos Patria”, suena a una obviedad, pero también es una rareza, esa oración, sino es inaugural en un discurso presidencial, lo es en los oídos de esta generación de argentinos. Después de décadas de angustias, fracasos, tragedias, miedos y decepciones, un Presidente, o una Presidenta, nos avisa que ya… tenemos Patria.

Sin temor a caer en los vicios de un nacionalismo de cotillón, los argentinos podemos afirmar que patria tenemos, quizás no en toda su dimensión, pero si en su complejidad, porque no es una patria de cotillón, de escarapelas de papel creppé y discursos escolares vacíos, no es una patria con borceguíes en los pies y manos empuñando un fusil para hacer más grande nuestra pena, mientras unos trajes verde oliva nos flagelan. En su discurso de asunción, un 25 de Mayo de 2003 Néstor Kirchner se inscribió en esa generación signada por la derrota: "Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias. Me sumé a las luchas políticas, creyendo en valores y convicciones a los que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada", dijo. Y los valores se pueden compartir o no, pero están ahí, explicitados desde el primer día, y sobre esa transparencia del discurso se cimentó esta realidad, sobre unos valores que fueron puestos sobre la mesa para que en el fragor de la lucha política los amasijemos, para hacer una realidad posible, pero distinta.

Cuando la Presidenta nos dice sin temor a equivocarse que “tenemos Patria”, nos advierte a todos que somos protagonistas de nuestro destino común, porque después de todo, hemos recuperado las herramientas para construir nuestro futuro y afrontar las contingencias desde una perspectiva regional.

A ocho años de la asunción de Néstor Kirchner, los argentinos discutimos la Argentina que queremos porque nos consideramos capaces de realizar nuestra voluntad. Estos ocho años nos devolvieron la autoestima. El propio vigor con que los dirigentes opositores espetan sus ambiciones, a pesar de sus pobres desempeños, da cuenta de la fe que se tiene en la realización propia de nuestras vidas.

Antes de Néstor Kirchner, nuestros destino se definía en otras latitudes, en cambio hoy vivimos una intensa democracia, en la que los jóvenes se abren espacios a fuerza de voluntad, con inteligencia, con la prepotencia del trabajo, con la impertinencia de la edad, con los vicios de una sociedad atravesada por el neoliberalismo, pero con la firme convicción de que es en el Estado, el lugar donde se deciden los trazos gruesos del presente y el futuro de los argentinos, quizás por eso es que la Presidenta dice: “tenemos Patria”. Por eso y porque quienes conducen el Estado lo hacen por el poder que transfiere el voto popular, y, después de muchos años, en función del interés colectivo.

Ayer Cristina Fernández de Kirchner explicitó algo que nadie se había atrevido a dar cuenta con esa claridad. Las propias consignas de los militantes revelan un discurso aprendido en la carencia: “Patria o Muerte” es una promesa militante, difícil de cumplir, sobre todo en su primera parte; “viva la patria”, una expresión de deseo, o un testimonio que dicho entre muchos, indica la convergencia de ellos en un proyecto común. Pero “Tenemos Patria”… es otra cosa.

Para Prensa3m

jueves, 26 de mayo de 2011

Oficialismo y oposición: líneas de horizontes y puntos de fuga


La oposición permanece huérfana de dirigentes políticos, pero de convicciones firmes en su estrato social, compuesto mayormente por empresarios agroindustriales y mediáticos. El oficialismo consolida sus acuerdos y multiplica liderazgos.

La oposición permanece huérfana de dirigentes políticos, pero de convicciones firmes en su estrato social, compuesto mayormente por empresarios agroindustriales y mediáticos. En cambio el encuentro de los dirigentes nacionales del PJ que se realizó la semana pasada en La Plata , la armónica definición de las candidaturas porteñas, la gran participación de los santafesinos en la interna del Frente para la Victoria , son síntomas del enorme liderazgo que construye el kirchnerismo a lo largo y a lo ancho de todo el país. Pero además, expresa cuáles son los acuerdos estratégicos, y cuáles los perecederos, o los dudosos.

Entre el complejo discurso de Cristina, en el que dijo “ni explotación ni extorsión” y la cumbre del Partido Justicialista y el cierre de listas en la Capital Federal emerge la calidad de los acuerdos: a veces con tensiones, otras veces más distendidos, la CGT y el Gobierno Nacional son aliados estratégicos, porque sus acuerdos no se limitan a la distribución de cargos, sino que comparten un proyecto común.

El modelo que lleva adelante el Gobierno desde 2003 incorporó a 5 millones de personas al mundo del trabajo, eso amplió el campo de acción política de los sindicatos y robusteció su cantidad de afiliados. Mientras que la remuneración media real de los trabajadores registrados creció en un 56%.

En “El Resurgimiento Argentino” (2) de Eric y Alfredo Calcagno, se puede leer que “hay algunas preguntas básicas que estructuran la cuestión económica, vinculadas a la acumulación, a la producción y a la distribución de bienes y servicios: ¿quién genera la riqueza?, ¿quién se queda con esa riqueza? y ¿qué hace con esa riqueza? Lo curioso es que las respuestas a esas preguntas no son económicas sino políticas, y quien instrumenta las respuestas a esas preguntas… es quien detenta el poder del Estado.” Resulta necesario entender que el sentido en el que el Gobierno responde esas preguntas, coincide con el deseo de la CGT.

En tanto que en los términos más fríos, del crecimiento político sectorial, el sindicalismo argentino debe su empoderamiento no sólo a la pericia y el compromiso de sus dirigentes, sino también al modelo económico. En una reciente entrevista que hizo LOCP(1) con el dirigente de la Juventud Sindical Pablo Lombardi, consignó que “el 80% de los que se incorporaron al mercado de trabajo en los últimos años son menores de treinta años, por eso la emergencia de la Juventud sindical”.

Por su parte, el Gobierno Nacional no puede Ser, si no cuenta con el apoyo de los trabajadores, y mucho menos de aquellos que están organizados. Menos posibilidades tiene de prescindir de ellos después del conflicto por la 125, cuando profundizó aún más el sentido y la precisión de su orientación nacional y popular.

Porque el modelo kirchnerista tiene muchos beneficiarios, pero hay dos sectores que son centrales: la oligarquía agroindustrial y los trabajadores. Mientras que las corporaciones de la agroindustria se volcaron casi por completo a la oposición, a pesar de lo mucho que se beneficiaron, los trabajadores, los organizados, pero también los que no lo están, dan sustento y proyección a la fuerza política que gobierna, por una razón simple, les va mejor así, son 5 millones más que en 2003 y su salario real mejoró en promedio un 56%.

Mientras Cristina Fernández de Kirchner ofrece un presente sólido, capacidad para interpretar el pasado, y proyección hacia el futuro; la oposición reniega del pasado reciente, desconoce el presente que vivimos, y es incapaz de dibujar dos trazos de un futuro del que sean protagonistas. Hasta aquí, la oposición sólo pudo dibujar el punto de fuga.

Fuentes:
1: LOCP (www.laotracaradelpatacon.blogspot.com)
2: El Resurgimiento Argentino; Eric Calcagno y Alfredo Eric Calcagno; Instituto de Estudios Políticos – Facultad de Ciencias Sociales – Universidad Nacional de Lomas de Zamora; 2011.

Para Prensa3m

viernes, 25 de marzo de 2011

Más


Una vez más la Plaza de Mayo fue el epicentro del ritual que cada 24 de marzo reúne a una multitud de manifestantes de toda clase de credo, partido y origen. Una sólida marcha de militantes de “partidos de izquierda” fue sucedida por un interminable desfile de organizaciones y manifestantes que, hasta las nueve de la noche seguían ingresando a la Plaza. La heterogeneidad, el color y la juventud caracterizaron una escena que incorporó nuevos actores.

Desde muy temprano la Avenida de Mayo fue un gran desfile de banderas y estandartes desde la 9 de Julio hasta la Plaza de Mayo. La manifestación más tradicional partió cerca de las seis de la tarde, con las madres y las abuelas sosteniendo las gélidas caras de sus hijos, en una extensa bandera. Las manos curtidas y plegadas de las Madres, contrastan con la piel tersa del rostro de sus hijos que sólo en esas fotos se los puede tocar.

Detrás de esas ancianas, el grupo de danza y percusión La Chilinga cautivó la atención del gentío. Y más atrás una interminable caravana de organizaciones paseó sus estandartes, hizo escuchar su voz; todos dijeron tres o cuatro consignas claras: memoria verdad, justicia, y Cristina 2011.

Los chicos que años atrás marcharon a caballito de sus padres, hoy marchan en las numerosas columnas de los estudiantes secundarios, otros miles cantan desaforadamente bajo los estandartes de La Cámpora, encabezados por Florencia Kirchner, “el cuervo” Larroque y Juan Cabandié. La Juventud Sindical cicatrizó viejas heridas que antes separaban el tejido social, y ahora los encuentra a todos consustanciados con el compromiso por los Derechos Humanos, junto a las Abuelas, las Madres y las organizaciones de ex presos políticos.

La enormidad de la manifestación, el desarrollo de las organizaciones, y la propia mutabilidad de las cosas, modificó la centralidad del acto; que ya no está en el escenario y la lectura de documentos, ahora se trasladó a lo que ocurre debajo de cada bandera, a los rostros y los cánticos de cada columna, a las intervenciones callejeras. En una esquina, frente a la catedral, un grupo de jóvenes ofertaban “abrazos gratis”, en un cartel escrito a puño y letra. Caminaban entre la gente y se fundían en abrazos con desconocidos. Muchos inorgánicos que antes caminaban por las calles, ahora miran de costado, y aplauden el paso de las organizaciones juveniles, como si se tratara de un desfile de carnaval. Sobre Avenida de Mayo, unos afiches firmados por “La Poderosa” denuncian la complicidad con la dictadura de Herrara de Noble, Joaquín Morales Solá y Mariano Grondona entre otros civiles.

Nombres propios

En la marcha de las Madres y las Abuelas había banderas rojas, celestes, negras, fucsias y verdes. Pero todos ellos tenían alguna consigna referida al 2011 y al liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner.

En la manifestación de las organizaciones de izquierda, el único nombre propio de personas vivas que se podía leer era Khadaffi y Mubarak, a quienes se los condenaba o se les exigía “que se vayan”. La ausencia de nombres no es propio de la horizontalidad de los partidos de izquierda, muy estrictos en su organicidad, más sí de su orfandad de liderazgos.

Con todo, la multitud y la heterogenidad de las fuerzas políticas y la concurrencia masiva de ciudadanos de a pie volvieron a expresar una vez más que las Madres, las Abuelas, y las organizaciones de Derechos Humanos, dieron una batalla cultural, y la ganaron.

Buscar la Verdad y hacer Memoria, no es sólo revolver donde la tierra es pútrida para encontrar las huellas de los criminales; buscar la Verdad y la Memoria es construir el entramado de discursos que un pueblo ejecuta para iluminar sus intrincadas vidas. Para eso es necesario la música, las marchas, los esténciles, los afiches, las obras de teatro, las esculturas, los centros de memoria, los discursos políticos, los actos en las escuelas, las voces en la radio… La eficacia de ese entramado no está dada por su exacta representación del pasado, sino por el volumen de su circulación en la sociedad, y la capacidad de ese discurso para explicar el pasado y echar una luz que de esperanzas para el futuro: de modo que el almacenero, cuando piense abrir su mercado por primera vez, elija por nombre el porvenir, y no el más cierto pormorir.

Il Postino para Prensa3m

viernes, 18 de marzo de 2011

En Chubut, ya ganó el kirchnerismo

El dasnevismo se extingue junto con la desfiguración del proyecto presidencial de Das Neves, y resulta difícil imaginar a Martín Buzzi con fuerzas suficientes para construir una expresión política alejada del kirchnerismo. Sin Das Neves no hay dasnevismo, y el domingo se definirá quién será la figura que centralice al kirchnerismo chubutense.

Las elecciones de este domingo tendrán una serie de consecuencias políticas: el gobernador Mario Das Neves dejará de ser el eje sobre el que se configura la política local y eso generará un reacomodamiento de todos los actores políticos, que se reubicarán en el ecosistema político: muchos que hoy son caníbales se volverán herbívoros, y muchos de los que se muestran mansos, darán cuenta de su verdadera voracidad.

La otra consecuencia se desprenderá de la lucha por el sentido que habrá para dar cuenta del significado de la elección. Pero esa disputa no se dirime en la provincia, sino en la Capital Federal. Tal como ocurrió con las elecciones en Catamarca, del resultado se desprenderán una serie de conclusiones e interpretaciones que tratarán de explicar la derrota de unos, el triunfo de otros, y en función de eso elaborar un vaticino de las elecciones de octubre. Éste domingo, Chubut será una preocupación para personas que ignoran dónde queda la capital provincial.

Pero lo que es más visible aún, es que el dasnevismo como fuerza política tiende a desaparecer, sea cual fuere el resultado electoral. Muchos se preguntan si Buzzi podría ser un sucesor leal, y con la valentía, la energía y la inteligencia suficientes para mantener el estrecho ideario y la pesada carga dasnevista en alto. Pero también habría que preguntarse si Buzzi tendrá esas condiciones, mas la terquedad, para sostener la misma irracional distancia que mantiene Das Neves con la Casa Rosada.

En cualquier escenario electoral, Chubut tendrá un Gobernador alineado con la Casa Rosada , en la medida que se afianza el kirchnerismo en la escena nacional ¿Qué razones tendría Martín Buzzi para oponerse al Gobierno Nacional, en función de un dirigente (Das Neves) que no ofrece ninguna proyección política para el futuro?

Es de manual, que para gozar de un presente político sólido se precisa una proyección nítida de un futuro promisorio, y que para poder proyectarse en el futuro, es necesario estar situado en el presente, con un despliegue extendido en la realidad, y no solo en los deseos.

Cuando el actual gobernador chubutense tuvo bajo sus pies los cimientos que le habrían permitido extender a nivel nacional su carrera política, proyectó su futuro sobre los nubarrones que el propio kirchnerismo había generado con sus torpezas. Pero una vez disipada la tormenta, esta vez por la habilidad del kirchnerismo, la proyección de Mario Das Neves se desdibujó, y hoy sus declaraciones en la prensa no son más que una gota de tinta en el mar.

Si Buzzi sabe ese aspecto central de la actividad política (lo que no es seguro), deberá interpretar que oponerse al Gobierno Nacional por el sólo capricho de un dirigente que lo opaca, le roba protagonismo, y no le permite planificar un futuro político, no tiene sentido alguno. Por mucho que el actual gobernador ponga el cuero en lo que queda hasta las elecciones, el día de la asunción Buzzi deberá decidir si sintoniza la radio que escuchan todos y extiende los lazos con Cristina Fernández, o se aisla en una iniciativa política que conspira contra sí mismo.

Con todo, es visible que el resultado será muy ajustado; de ganar (lo que es muy dudoso), Buzzi no contará con las ostentosas diferencias que obtuvo Das Neves, y eso conspira contra la legitimidad de Das Neves para autoproclamarse como un presidenciable y debilita a Buzzi en el nuevo esquema que tendrá el peronismo. En criollo, Buzzi estará obligado a negociar. Si pierde, pasará al ostracismo hasta encontrar el tren que lo deje bien. De ganar Eliceche, se encontrará con el desafío de reconducir al peronismo chubutense y expresar con una buena gestión, el mucho más complejo y virtuoso ideario peronista/kirchnerista.

Lo que está en discusión no es si la Provincia es gobernada por un mandatario kirchnerista o uno dasnevista: lo que se dirime, es qué kirchnerismo tendrán los chubutenses, y cuál traducirá mejor en términos de gestión la voluntad política que supone ser kirchnerista. No se discute Kirchnerismo si, o kirchnerismo no, se discute qué kirchnerismo quieren los chubutenses.

Il Postino para Prensa3m

domingo, 13 de marzo de 2011

“Quiero una juventud que construya su propia historia”


Una multitud desbordó la cancha de Huracán en el acto que cerró Cristina Fernández de Kirchner y organizó la Corriente de la Militancia. En su discurso, la Presidenta verbalizó nuevos desafíos para el kirchnerismo y arrancó casi mas lágrimas que aplausos.


Cuando las personas están consustanciadas con un proyecto y quien lo lidera, se permiten emocionarse, absorber en sus fibras lo que ya estaba en el plano de las ideas. Durante largos minutos, el discurso de Cristina Fernández transitó las fronteras del llanto, su público no fue a mostrar quién aplaude más fuerte, como es común. Este cronista pudo ver más ojos brillosos que palmas coloradas. Muchos fueron a Huracán, porque como dice el pingüino de la foto, se sienten invitados a ser parte de algo.


Cristina entiende que el kirchnerismo ya trascendió a la dirigencia política y a los oportunistas de siempre, interpretó que los sindicatos y el PJ son organizaciones necesarias, pero resultan contenedores insuficientes, y sus dirigentes no pueden ser los que administran la admisión y permanencia en el espacio kirchnerista. Por eso acentuó la necesidad de construir en función de las coincidencias, de no preguntar de dónde vienen los nuevos, más sí para donde dónde quieren ir. Están todos invitados, es la consigna.


La sorpresiva aparición en el escenario de Cristina junto al Gobernador Scioli es un mensaje en el mismo sentido. Pero es un mensaje para todos: a Scioli le muestra que toda esa gente, y todos esos trajes K que la acompañan en el escenario, también son sus compañeros; y a esos dirigentes sociales, sindicales, a los funcionarios de su riñón, les muestra que Scioli, también es un compañero K. La columna de Partido Comunista convivió con la del sindicato de peones de taxis, los camioneros convivieron con los sindicatos docentes.


En su primer acto político después del fallecimiento de Néstor Kirchner, Cristina puso en palabras el nuevo desafío que tiene que asumir el kirchnerismo: institucionalizar el modelo, el Proyecto Nacional: “el gran desafío es que el campo nacional y popular pueda institucionalizarse, pero eso no se hace a través de una ley o un decreto, sino cuando se hace carne en el conjunto de la sociedad, porque visualiza que ese es el camino más seguro”, dijo la Presidenta.


Otro tópico que también incorporó en el acto de Huracán, es la necesidad de escindir la continuidad de un proyecto político de las contingencias de una o dos personas: “A lo largo de la historia, el campo nacional liderado por hombres y mujeres vivió un drama que consistía en que cuando esos hombres y mujeres ya no estaban, eso se desperdigaba porque faltaba la construcción política institucional. ¿Cómo hacemos para que la transformación o el cambio no dependan de una persona o dos? Dijo Cristina.


El enunciado de la Presidenta es atípico en los discursos políticos, máxime entre quienes tienen aspiraciones electorales. Nos sumerge en un problema característico a todos los proyectos populares de la historia, y la sola mención de ese problema en un acto de campaña, describe la enorme diferencia que separa a Cristina Kirchner del resto.


Los precandidatos prefieren indicar que su protagonismo es imprescindible, por eso reclaman el voto popular. En cambio el llamado de Cristina Kirchner no es a introducir una boleta con su nombre, sino a generar las condiciones que hagan sustentable un proyecto político que poco a poco se está internalizando en vastos sectores de la sociedad.


El resto del discurso repasó los logros obtenidos desde 2003, homenajeó a Kirchner, y evitó cualquier tipo de mención que la sumerja en las facetas mas intrincadas de la historia. La fecha de la convocatoria coincidió, no casualmente, con el aniversario del triunfo de Cámpora en 1973. Pero la presidenta dejó a Duhalde y a Pino Solanas chapuseando en ese tramo de la historia, en la soledad de los estudios de televisión.


A los organizadores del acto se los notó eufóricos. Su primera gran presentación pública fue un éxito y contó con el apoyo de la Presidenta, que dio su primer acto político junto a ellos, y no en un acto organizado por el Partido Justicialista bonaerense. Ya habrá tiempo para eso también. La contundencia del hecho político sedujo también a muchos intendentes y gobernadores, que prefirieron ser de la partida, antes que verlo por televisión. La convocatoria superó las expectativas de tal modo, que sobre las 15 las organizaciones barriales que responden a los distintos intendentes del conurbano fueron contactadas para que suspendan sus movilizaciones, porque el estadio ya había llegado al límite de su capacidad.


La juventud es otra característica que signa los actos del oficialismo. Al finalizar, cuando las columnas se descontracturaron se pudo ver la enorme cantidad de jóvenes que recorrían el campo de juego. Pequeñas agrupaciones de veinte o treinta personas, con remeras y banderas distinguidas, construyen una nueva simbología y retoman íconos que habían sido olvidados o que no pudieron ser, como El Eternauta. En ese tránsito por el campo de juego, la canción Juguetes perdidos de los Redonditos de Ricota sonó a todo volumen, y reconvirtió el acto político en un recital de rock. Pero el himno ricotero no musicalizó la escena distópica de los caóticos recitales de los Redonditos de Ricota: “Banderas en tu corazón, yo quiero verlas ondeando, luzca el sol o no, banderas rojas, banderas negras, de lienzo blanco en tu corazón”, letra y música de un estadio lleno de gente que eligió ser protagonista de los documentales del futuro. “Quiero una juventud que construya su propia historia”, les dijo Cristina.


Para Prensa3m

sábado, 12 de marzo de 2011

Huracán


La juventud es otra característica que signa los actos del oficialismo. Al finalizar, cuando las columnas se descontracturaron se pudo ver la enorme cantidad de jóvenes que recorrían el campo de juego. Pequeñas agrupaciones de veinte o treinta personas, con remeras y banderas distinguidas, construyen una nueva simbología y retoman íconos que habían sido olvidados o que no pudieron ser, como El Eternauta. En ese tránsito por el campo de juego, la canción Juguetes perdidos de los Redonditos de Ricota sonó a todo volumen, y reconvirtió el acto político en un recital de rock. Pero el himno ricotero no musicalizó la escena distópica de los caóticos recitales de los Redonditos de Ricota: “Banderas en tu corazón, yo quiero verlas ondeando, luzca el sol o no, banderas rojas, banderas negras, de lienzo blanco en tu corazón”, letra y música de un estadio lleno de gente que eligió ser protagonista de los documentales del futuro. “Quiero una juventud que construya su propia historia”, les dijo Cristina.

jueves, 3 de marzo de 2011

No Taaaan Distintos


En prensa3m escribí:

Luego de los discursos que inauguraron los períodos legislativos, tanto en el Congreso de la Nación como en la provincia de Buenos Aires, continúan las repercusiones sobre las menciones y omisiones al tema de la criminalidad y la seguridad. Ayer, la ministra de seguridad de la Nación Nilda Garré dijo que las diferencias entre la Nación y la Provincia son inventadas por los medios.

“Algunos medios han creado una oposición entre las autoridades de la Provincia (de Buenos Aires) y la Nación que es falsa”, dijo la ministra de Seguridad de la Nación. Y si bien la afirmación puede resultar inverosímil para el lector, hay mucho de verdad en esa expresión. Si bien son visibles las diferencias ideológicas que separan a Garré de Casal (una fue militante montonera en su juventud; y el otro trabajó en el Servicio Penitenciario) hay ciertos consensos básicos y antecedentes que no permiten a nadie, apuntar con el dedo acusador, no aún.

A pesar de la prédica y el estilo del ministro de Seguridad bonaerense Ricardo Casal, no es un funcionario que ordene a los jefes policiales reprimir ni expresa la necesidad de combatir la criminalidad con excesos policiales. Tampoco es un ideólogo de la tortura y el maltrato carcelario. Con todo, la precariedad en la que viven los presidiarios de la Provincia permite dudar del cumplimiento resocializador del servicio penitenciario, en tanto que la bonaerense no es una policía conocida internacionalmente por su mesura. Pero la realidad que nos circunda no es resultado de la voluntad de un funcionario, incluso la relación puede ser inversa en algún caso.

Por otro lado, la Federal cuenta con numerosas sospechas de corrupción, su actuación en el asesinato del militante Mariano Ferreyra y en el Indoamericano estuvieron muy lejos de ser ejemplos de disuasión y resolución de conflictos dignos de mención. Y la iniciativa del Gobierno Nacional de encarar una política de seguridad democrática y ciudadana acorde a un proyecto Nacional y Popular es un ingrediente novedoso en el menú presidencial.

En ese sentido, resulta exagerado acusar con el dedo a Scioli por no encarar una reforma que en Nación pudieron emprender hace muy poco tiempo atrás. Como ya hemos mencionado en esta columna, debe regir un criterio rector de toda política pública: Así como el accionar policial nunca debe generar daños mayores a los que habría provocado su ausencia, la voluntad de corregir las desviaciones que pueda tener un organismo, empresa o corporación, tampoco debe generar más daños de los que esa entidad ya genera por sí misma. La premisa puede resultar conservadora, y en un punto lo es, porque es un elemento necesario (sí que insuficiente) para la sustentabilidad y conservación de cualquier proyecto político.

El discurso gubernamental varió en mucho desde la llegada de Daniel Scioli. Mientras Arslanián combatía a la corporación policial, Scioli prefirió reparar lo que consideró una policía de “brazos caídos” y desmoralizada, y se exhibió comprando patrulleros y no pasando a retiro a centenares de efectivos policiales. Y si bien la reforma de la estructura policial se detuvo y el control político sobre la fuerza decayó, no hay una política de especial tolerancia al accionar policial cuando sus efectivos se extralimitan en sus facultades y cometen delitos. Los cambios en la estructura ministerial es un ejemplo de lo primero; mientras que el apartamiento de los efectivos que actuaron en José León Suarez y Baradero resulta un buen ejemplo de lo segundo.

La coincidencia en los Discursos de Cristina Fernández de Kirchner y Daniel Scioli, en la necesidad de despolitizar, desideologizar, y rechazar el aprovechamiento político y publicitario de la inseguridad y la criminalidad debe ser leído también en la misma clave. Ambos se sirven de herramientas que tienen distintos orígenes, pero tanto en la Provincia como en la Nación, prefieren una fuerza policial eficaz y confiable, aunque no todos tengan iguales condiciones y capacidades para encarar el mismo problema.

La calidad y complejidad que alcanzaron Cristina Fernández y Daniel Scioli en sus respectivos discursos quizás son explicativos de sus distintas capacidades. Y que la discusión sobre una política de seguridad ciudadana con fuerzas policiales a la altura de esa pretensión, no haya alcanzado a otros gobiernos provinciales también habla del lugar donde se ubica la centralidad de la política argentina y las capacidades, sí que diferentes, que algunos dirigentes que en camisa de once varas dicen lo que tiene que hacer la Presidenta o el Gobernador bonaerense, mientras en sus pagos no alcanzan los esfuerzos por balbucear una explicación a desapariciones y crímenes policiales inexplicables para distritos minúsculos y presupuestos exorbitantes.

sábado, 13 de noviembre de 2010

CrisPasión en la plaza


Nos sumamos a esta invitación:

Las agrupaciones platenses que apoyan el Gobierno Nacional convocaron para este domingo a una serie de actividades en la plaza San Martín.

Una veintena de agrupaciones políticas de la ciudad convocaron a la comunidad a un encuentro que se realizará el domingo en la plaza San Martín para manifestar el apoyo a Cristina Fernández de Kirchner. Desde las 16, se realizará una radio abierta y se distribuirán materiales de difusión del Proyecto Nacional. Además habrá diversas propuestas de intervención urbana y participación popular.

Los organizadores, manifestaron que la intención es reunir a todas las voluntades de los movimientos políticos y sociales de la Ciudad para que la Presidenta de la Nación cuente con toda la fuerza necesaria para profundizar el modelo de Justicia Social iniciado en 2003.

martes, 9 de noviembre de 2010

"La redistribución de los ingresos no es una simple operación contable"


Lo escribió Eduardo Anguita en una excelente columna de opinión publicada en Tiempo Argetnino:

La muerte de Kirchner produjo un sacudón que liberó un sentimiento larvado en muchos sectores que hasta pocos días antes no se hubieran definido como peronistas ni kirchneristas.


Si hubo un rasgo distintivo de la13a fecha del Torneo Apertura fue el de las manifestaciones de apoyo a Cristina y de homenaje a Néstor en todos los estadios. La hinchada de Gimnasia, lógicamente, fue más cristinista. Racing, que jugó de local, desató su pasión por Néstor. El termómetro de los estadios es un dato incuestionable del calor popular. En la última semana se hicieron más visibles diversas expresiones de identidad con esta etapa del kirchnerismo. Una, no menor, fue la Marcha del Orgullo Gay, que fue multitudinaria y que tuvo en la cabeza a Martín Sabbatella y a Hugo Yasky, entre otros dirigentes de ese espacio. El sábado, La Cámpora convocó a una reunión a todos aquellos que quisieran sumarse a este entusiasmo de militancia que cristalizó con la desaparición física de Néstor. Se acercaron centenares de jóvenes que nunca habían participado en agrupaciones políticas.

Es cierto que las encuestas dan cuenta de un fervor que está muy por encima de la adhesión que el gobierno tenía. O, más bien, la muerte de Kirchner produjo un sacudón que liberó un sentimiento larvado en muchos sectores que hasta pocos días antes no se hubieran definido como peronistas ni kirchneristas. Tal vez, haya un actor social que emerge como cristinista. Pero, sobre todo, se está produciendo un cambio más complejo, en el que pareciera asomar, además, una afirmación del peronismo y del kirchnerismo. Entre otras cosas, porque la Argentina ocupó con Néstor un espacio más protagónico en Latinoamérica. Y Hugo Chávez no deja de resaltar el rol del peronismo en la región. Del mismo modo que Lula o Marco Aurelio García no dejan de destacar lo valioso que resulta el kirchttp://www.blogger.com/img/blank.gifhnerismo para el laboratorio del Partido de los Trabajadores de Brasil, y cosas similares afirman José Mujica, Evo Morales y Rafael Correa.

Es decir, buena parte de la izquierda y el progresismo argentinos antes esquivaba al kirchnerismo, hay que decirlo, por su origen peronista. Sin embargo, a partir de lo realizado estos años en materia de Derechos Humanos y redistribución de la riqueza, esos sectores sociales mostraron cierta afinidad que se consolidó por la identificación entre Kirchner y esos líderes latinoamericanos.


Nota Completa acá

jueves, 4 de noviembre de 2010