martes, 28 de enero de 2014
Lanterna dos afogados
¿El kirchnerismo seguirá siendo un faro para los ahogados? La política, que el kirchnerismo acogió como posibilidad espiritual, podrá volver a serlo durante este Gobierno? ¿O dejamos a Espinoza para otra oportunidad?
Mientras tanto, los militantes ahogados tendremos que reconsiderar nuestro rol, ahora que la política es, otra vez: política, a secas.
domingo, 19 de enero de 2014
Soldados de la paz - 2
miércoles, 26 de junio de 2013
Fue la crisis
No viene mal recordar que el 26 de junio de 2002 la Policía Bonaerense se cargó a dos pibes en Avellaneda. Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Según podemos ver en el documental "La Crisis Causó dos muertes", esa tarde hubieron 33 heridos de bala de plomo. Dato que, sumado a las propias declaraciones de funcionarios del Gobierno Nacional de Duhalde en las horas y días previos a la manifestación, habla a las claras de la decisión política de reprimir la jornada de piquetes anunciada para ese día, y en los términos en los que se realizó.
domingo, 13 de marzo de 2011
“Quiero una juventud que construya su propia historia”

Una multitud desbordó la cancha de Huracán en el acto que cerró Cristina Fernández de Kirchner y organizó la Corriente de la Militancia. En su discurso, la Presidenta verbalizó nuevos desafíos para el kirchnerismo y arrancó casi mas lágrimas que aplausos.
Cuando las personas están consustanciadas con un proyecto y quien lo lidera, se permiten emocionarse, absorber en sus fibras lo que ya estaba en el plano de las ideas. Durante largos minutos, el discurso de Cristina Fernández transitó las fronteras del llanto, su público no fue a mostrar quién aplaude más fuerte, como es común. Este cronista pudo ver más ojos brillosos que palmas coloradas. Muchos fueron a Huracán, porque como dice el pingüino de la foto, se sienten invitados a ser parte de algo.
Cristina entiende que el kirchnerismo ya trascendió a la dirigencia política y a los oportunistas de siempre, interpretó que los sindicatos y el PJ son organizaciones necesarias, pero resultan contenedores insuficientes, y sus dirigentes no pueden ser los que administran la admisión y permanencia en el espacio kirchnerista. Por eso acentuó la necesidad de construir en función de las coincidencias, de no preguntar de dónde vienen los nuevos, más sí para donde dónde quieren ir. Están todos invitados, es la consigna.
La sorpresiva aparición en el escenario de Cristina junto al Gobernador Scioli es un mensaje en el mismo sentido. Pero es un mensaje para todos: a Scioli le muestra que toda esa gente, y todos esos trajes K que la acompañan en el escenario, también son sus compañeros; y a esos dirigentes sociales, sindicales, a los funcionarios de su riñón, les muestra que Scioli, también es un compañero K. La columna de Partido Comunista convivió con la del sindicato de peones de taxis, los camioneros convivieron con los sindicatos docentes.
En su primer acto político después del fallecimiento de Néstor Kirchner, Cristina puso en palabras el nuevo desafío que tiene que asumir el kirchnerismo: institucionalizar el modelo, el Proyecto Nacional: “el gran desafío es que el campo nacional y popular pueda institucionalizarse, pero eso no se hace a través de una ley o un decreto, sino cuando se hace carne en el conjunto de la sociedad, porque visualiza que ese es el camino más seguro”, dijo la Presidenta.
Otro tópico que también incorporó en el acto de Huracán, es la necesidad de escindir la continuidad de un proyecto político de las contingencias de una o dos personas: “A lo largo de la historia, el campo nacional liderado por hombres y mujeres vivió un drama que consistía en que cuando esos hombres y mujeres ya no estaban, eso se desperdigaba porque faltaba la construcción política institucional. ¿Cómo hacemos para que la transformación o el cambio no dependan de una persona o dos? Dijo Cristina.
El enunciado de la Presidenta es atípico en los discursos políticos, máxime entre quienes tienen aspiraciones electorales. Nos sumerge en un problema característico a todos los proyectos populares de la historia, y la sola mención de ese problema en un acto de campaña, describe la enorme diferencia que separa a Cristina Kirchner del resto.
Los precandidatos prefieren indicar que su protagonismo es imprescindible, por eso reclaman el voto popular. En cambio el llamado de Cristina Kirchner no es a introducir una boleta con su nombre, sino a generar las condiciones que hagan sustentable un proyecto político que poco a poco se está internalizando en vastos sectores de la sociedad.
El resto del discurso repasó los logros obtenidos desde 2003, homenajeó a Kirchner, y evitó cualquier tipo de mención que la sumerja en las facetas mas intrincadas de la historia. La fecha de la convocatoria coincidió, no casualmente, con el aniversario del triunfo de Cámpora en 1973. Pero la presidenta dejó a Duhalde y a Pino Solanas chapuseando en ese tramo de la historia, en la soledad de los estudios de televisión.
A los organizadores del acto se los notó eufóricos. Su primera gran presentación pública fue un éxito y contó con el apoyo de la Presidenta, que dio su primer acto político junto a ellos, y no en un acto organizado por el Partido Justicialista bonaerense. Ya habrá tiempo para eso también. La contundencia del hecho político sedujo también a muchos intendentes y gobernadores, que prefirieron ser de la partida, antes que verlo por televisión. La convocatoria superó las expectativas de tal modo, que sobre las 15 las organizaciones barriales que responden a los distintos intendentes del conurbano fueron contactadas para que suspendan sus movilizaciones, porque el estadio ya había llegado al límite de su capacidad.
La juventud es otra característica que signa los actos del oficialismo. Al finalizar, cuando las columnas se descontracturaron se pudo ver la enorme cantidad de jóvenes que recorrían el campo de juego. Pequeñas agrupaciones de veinte o treinta personas, con remeras y banderas distinguidas, construyen una nueva simbología y retoman íconos que habían sido olvidados o que no pudieron ser, como El Eternauta. En ese tránsito por el campo de juego, la canción Juguetes perdidos de los Redonditos de Ricota sonó a todo volumen, y reconvirtió el acto político en un recital de rock. Pero el himno ricotero no musicalizó la escena distópica de los caóticos recitales de los Redonditos de Ricota: “Banderas en tu corazón, yo quiero verlas ondeando, luzca el sol o no, banderas rojas, banderas negras, de lienzo blanco en tu corazón”, letra y música de un estadio lleno de gente que eligió ser protagonista de los documentales del futuro. “Quiero una juventud que construya su propia historia”, les dijo Cristina.
Para Prensa3m
lunes, 7 de marzo de 2011
Karnaval para todos. Los que quieran entender

¿Tan difícil de entender era? Que un montón de vecinos se junten en plena calle a bailar, a escuchar, a mirarse, que las tías y las abuelas cosan los trajes, hagan los estandartes, que los chicos salgan a vender rifas para el corso ¿Tan jodido era?
Estamos en feriado de Carnaval. Todo muy lindo. A los otros les cuesta entenderlo.
En el Karnaval para todos, en La Plata, Clase K se lució ante mucho público militante.
El público se cantó todo y agitó los trapos en la presentación de Clase K.

La murga La Venganza de los Pobres exhibió a los que somos novatos, cómo tiene que ser una murga.
domingo, 6 de marzo de 2011
sábado, 27 de noviembre de 2010
Todas las juventudes en el Colegio Nacional

Un mes, una juventud

l Oesterheld es un fuego, un hervidero militante: después de una especie de presentación de La Cámpora en La Plata, en la que el Cuervo Larroque habló en una carpa en el medio de Plaza Moreno, diversos espacios políticos confluyeron en el Choricultura (Juventud Platense para la Victoria, entre ellos). Allí, con la excusa de escuchar al Cuervo y al Ruso Pasini (los oradores principales), muchos soldados del Pingüino nos juntamos para debatir política y comer choripanes y tomar vino. Y festejar. ¿Festejar qué? Que la estamos militando, ponele. Que hace un mes que se fue Néstor pero, en una paradoja explosiva que muy pocos hubiesen imaginado, el tipo está más presente que nunca (porque es guía y ejemplo y porque, además, necesitamos trascenderlo para que su proyecto realmente se exprese con certeza). Y Néstor es militancia: es rock, es cumbia, es carnaval. Es la efervescencia militante de dar las batallas a partir de la alegría.
Dice el Cuervo, todavía en la carpa de Plaza Moreno: "Un par de meses antes del acto en el Luna, nos juntamos con Néstor por cuestiones organizativas. Él dijo que teníamos que meter 20 mil jóvenes en el Luna y que, ante de fin de año, había que hacer un acto para juntar más de 100 mil. Yo dije `Bueno Jefe, esta bien´ pero por dentro sentía que era imposible o muy muy difícil. La cuestión es que Néstor ya había visto esto que está pasando y sabía que era posible."
Un crack. Néstor en bloque, a full, en su salsa de militancia y exigencia y auto-exigencia. Era rock. Es rock. Es cumbia. Es carnaval. Es folclore.
Nota Completa acá.
martes, 23 de noviembre de 2010
Las reuniones de LAJUVENTUD
sábado, 13 de noviembre de 2010
CrisPasión en la plaza

martes, 9 de noviembre de 2010
"La redistribución de los ingresos no es una simple operación contable"

Lo escribió Eduardo Anguita en una excelente columna de opinión publicada en Tiempo Argetnino:
La muerte de Kirchner produjo un sacudón que liberó un sentimiento larvado en muchos sectores que hasta pocos días antes no se hubieran definido como peronistas ni kirchneristas.
Si hubo un rasgo distintivo de la13a fecha del Torneo Apertura fue el de las manifestaciones de apoyo a Cristina y de homenaje a Néstor en todos los estadios. La hinchada de Gimnasia, lógicamente, fue más cristinista. Racing, que jugó de local, desató su pasión por Néstor. El termómetro de los estadios es un dato incuestionable del calor popular. En la última semana se hicieron más visibles diversas expresiones de identidad con esta etapa del kirchnerismo. Una, no menor, fue la Marcha del Orgullo Gay, que fue multitudinaria y que tuvo en la cabeza a Martín Sabbatella y a Hugo Yasky, entre otros dirigentes de ese espacio. El sábado, La Cámpora convocó a una reunión a todos aquellos que quisieran sumarse a este entusiasmo de militancia que cristalizó con la desaparición física de Néstor. Se acercaron centenares de jóvenes que nunca habían participado en agrupaciones políticas.
Es cierto que las encuestas dan cuenta de un fervor que está muy por encima de la adhesión que el gobierno tenía. O, más bien, la muerte de Kirchner produjo un sacudón que liberó un sentimiento larvado en muchos sectores que hasta pocos días antes no se hubieran definido como peronistas ni kirchneristas. Tal vez, haya un actor social que emerge como cristinista. Pero, sobre todo, se está produciendo un cambio más complejo, en el que pareciera asomar, además, una afirmación del peronismo y del kirchnerismo. Entre otras cosas, porque la Argentina ocupó con Néstor un espacio más protagónico en Latinoamérica. Y Hugo Chávez no deja de resaltar el rol del peronismo en la región. Del mismo modo que Lula o Marco Aurelio García no dejan de destacar lo valioso que resulta el kirchttp://www.blogger.com/img/blank.gifhnerismo para el laboratorio del Partido de los Trabajadores de Brasil, y cosas similares afirman José Mujica, Evo Morales y Rafael Correa.
Es decir, buena parte de la izquierda y el progresismo argentinos antes esquivaba al kirchnerismo, hay que decirlo, por su origen peronista. Sin embargo, a partir de lo realizado estos años en materia de Derechos Humanos y redistribución de la riqueza, esos sectores sociales mostraron cierta afinidad que se consolidó por la identificación entre Kirchner y esos líderes latinoamericanos.
Nota Completa acá
domingo, 7 de noviembre de 2010
Día del Canillita

Hace un año atrás con los muchachos de La Otra Cara del Patacón entrevistamos al secretario general del Sindicato de Canillitas Omar Plaini.
En ese entonces el feriado de los canillitas estaba en proceso de restitución. Hoy, en La Plata, no me crucé con ningún revistero abierto.
Les dejo este breve compilado con algunas definiciones que brindó en su momento Plaini, donde le hace frente al tema de la CTA, da cuenta del creciente protagonismo de LAJUVENTUD (hace un año eh?), y explica como nace el Día del Canillita.
domingo, 17 de octubre de 2010
Construyéndonos al palo

En este mar de juventud que nos metimos, para conocer su flora y fauna, recomendamos esta lectura:
Decime qué son?! ¡¡¿Qué son?!!”. El compañero, militante en los ’70
(programático, vertebrado políticamente en una lógica distinta y forjado en una dialéctica militante diferente que exige definiciones taxativas y objetivos claros) interpelaba a uno de los jóvenes de la Juventud Platense para la Victoria.
“Somos esto”, retrucaba el pibe golpeando con cuidado las paredes remozadas de la vieja casona ubicada en el centro de la ciudad de La Plata. “Somos esto –insistía el joven–, somos esta casa, somos 60 pibes con un perfil técnico-universitario convencidos y seducidos por un proyecto, con ganas y capacidad para aportar en pos de profundizar el modelo. Y para trascenderlo.
Nota completa
domingo, 26 de septiembre de 2010
¿y ustedes qué son?
En cambio explicamos las razones, por las cuáles aún no sabemos qué somos, ni qué queremos exactamente.
Hoy leemos a José Natanson, que se pregunta ¿qué es lo nuevo que le aporta la juventud kirchnerista al kirchnerismo?
"Si en los ’70 la JP radicalizó al movimiento, condicionó al líder y hasta pensó en disputarle la conducción (hasta que fue expulsada de la plaza); si en los ’80 la Coordinadora aggiornó un partido de viejos y lo conectó con las masas universitarias, la pregunta que cabe formularse hoy es por el rol histórico de la juventud. En suma, ¿qué es lo nuevo que le aporta la juventud kirchnerista al kirchnerismo?"
Algunas definiciones serán necesarias compañeros y compañeras.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Posmodernismo setentero

Il Postino toma el compromiso de seguir de cerca, bien de cerca, algunos aspectos que hacen a LA JUVENTUD kircherista (LAJUVENTUD de aquí en adelante). En este otro post hacíamos un abordaje que consideramos probable, sobre una de las artistas que tiene lajuventud como actor político. En cambio en este post, invitamos a leer una nota del analista José Natanson, publicado en Página 12 el domingo.
Matizar la relación entre la militancia de los 70 es importante, y más lo será, que los militantes de juventudes de organizaciones afines a la cosmovisión setentera, sean capaces de revisar críticamente a aquella militancia. Retomar ciertos métodos de lucha no parecería ser siempre la receta más adecuada. El encomiable compromiso de muchos compañeros que dieron su vida, sumado a la trágica derrota, elevaron en demasía unas formas de hacer política que son perfectibles:
Las dos juventudes del kirchnerismo
Escribí en Página/12 dos notas sobre la relación entre kirchnerismo y juventud. En la primera analizaba el impacto subjetivo de los tres grandes líderes progresistas del período pos-autoritario en quienes se formaron políticamente en los momentos más brillantes de cada ciclo: la influencia que aún conserva el alfonsinismo en los que hoy rondan los 40 y los recuerdos tal vez excesivamente dulces del chachismo en quienes hoy andamos por los 30. Allí señalaba que el kirchnerismo, de tanto setentismo, estaba descuidando el efecto que estaba produciendo en los jóvenes de 20.
La segunda nota identificaba a las dos juventudes que conviven en la Argentina de hoy. La de clase media, compuesta por chicos que estudian muchos años, se emancipan tardíamente y se casan pasados los 30, tienen hijos tarde y pocos. Por otro lado, los jóvenes de los sectores más pobres, que desarrollan un ciclo de vida corto, donde todas las etapas se aceleran: el paso de la niñez a la vida adulta es veloz por la necesidad de generar prontamente un ingreso, la emancipación es temprana, los hijos llegan rápido y de a muchos, y la muerte los alcanza más jóvenes, como resultado de los déficit alimentarios y sanitarios.
Retomo algunas de estas ideas y agrego otras, a la luz de las tres noticias de la semana protagonizadas por los jóvenes: la toma de escuelas porteñas, la masiva marcha por La Noche de los Lápices y el acto de la juventud peronista en el Luna Park. Una idea, eje del discurso de Cristina, permite articular las tres noticias. La Presidenta habló de dos juventudes, la de los ’70 y la de ahora, y dijo ver en los jóvenes de hoy las caras de sus compañeros de militancia, estableciendo una continuidad histórica interesante pero que merece una puesta en cuestión. No para invalidar la conexión, sino para matizarla con algunas observaciones.
Señalemos primero las diferencias entre la militancia de los ’70 y la actual, más visible en las tomas de las escuelas y en la marcha del viernes que en el Luna Park. Sergio Balardini, que lleva años investigando el tema, recomienda dejar de lado la imagen estereotipada de una juventud apática para entender mejor la forma que adquiere hoy el vínculo de los jóvenes con la política. En “¿Qué hay de nuevo, viejo? Una mirada sobre los cambios en la participación política juvenil” (Nueva Sociedad, 200), Balardini identifica algunas diferencias básicas. Los motivos que disparan las movilizaciones juveniles son más variados y novedosos: ya no hay una monocausa (el cambio social radical por vía revolucionaria), sino una variedad: la defensa del medio ambiente, los derechos humanos, los derechos sexuales y reproductivos, el apoyo a los reclamos indígenas.
La militancia juvenil actual, sostiene Balardini, tiende a priorizar la acción inmediata, orientada a la resolución pronta y efectiva de problemas. Y aunque este tipo de acciones pueden articularse con una solución de largo plazo, en general se rechaza la idea de que deban sostenerse en un futuro no evidente. Hoy se observa una búsqueda de eficacia en relación con el esfuerzo que se realiza. “Leída desde los ’70, esto implicaría diluir la táctica en la estrategia, el objetivo y los fines últimos. Sin embargo, como decía Freud, ‘a veces un puro es solamente un puro’: tomar una escuela es exigir que se arreglen sus techos ya y no un momento de acumulación en el camino hacia un futuro de revolución”, sostiene Balardini.
Las implicancias de estas mutaciones son múltiples. Los jóvenes de hoy priorizan el “saldo resolutivo” por sobre el “saldo organizativo” (la construcción del partido, por ejemplo) a través de armados de tipo horizontal que revelan una falta de confianza en los mecanismos clásicos de representación (partidos o sindicatos). El diálogo cara a cara es considerado fundamental en el marco de un amplio menú de opciones organizativas, que van de los movimientos sociales y los proyectos socioculturales a los partidos.
Otro aspecto interesante es el de la alegría. El autor intuye que la política tenía en los ’70 una fuerte dimensión trágica, como si sólo pudiera tramitarse –o mejor: como si sólo fuera moralmente válida– en la medida en que implicara algún tipo de sufrimiento; como si la militancia y la alegría fueran incompatibles y la política tuviera que asumir necesariamente un tono grave. Hoy las cosas han cambiado y la política incluye un componente expresivo-comunicativo, una dimensión lúdica que convive con la responsabilidad y el esfuerzo: el paradigma de la militancia es reemplazado por el de la participación.
Todos estos rasgos se vieron en las tomas de escuelas protagonizadas por los estudiantes de la Capital y en la marcha por La Noche de los Lápices. ¿Y en el Luna Park? Probablemente haya sido la más importante movilización juvenil desde comienzos de los ’80. El alfonsinismo tuvo bastante de movimiento juvenil, con una expresión intrapartidaria poderosa (la Junta Coordinadora) y un brazo universitario poderosísimo (la Franja Morada, que durante un par de décadas hegemonizó la política universitaria y que funcionó como cantera de dirigentes). Los tiempos han cambiado, los partidos ya no son lo que eran y las universidades se encuentran bajo el control de la izquierda. Sin embargo, el fenómeno de la militancia juvenil kirchnerista se encuentra en pleno crecimiento y no se explica sólo por los recursos del Estado.
La Presidenta les habló a los jóvenes, citó el buen discurso de Alfredo Larroque, titular de La Cámpora, e insistió con la continuidad entre las juventudes de los ’70 y la actual. Cristina dijo “cuadros”, aunque a la mayoría de los jóvenes la palabra seguramente les remita a su primera acepción –obra de arte– más que a personas políticamente formadas. Entonces ¿cómo hablarles a los jóvenes? La cuestión ronda al kirchnerismo.
No se trata de impostar un discurso ni un lenguaje sino de buscar la forma de tender un puente entre generaciones. El kirchnerismo lleva las marcas de su generación y sería absurdo exigirle que se las sacuda. Es setentista en su forma de gobernar y en su estilo de gestión: la voluntad política (o el voluntarismo) expande los espacios de lo posible y le permite recuperarse de situaciones que todos daban por perdidas (la ley de medios impulsada tras la derrota electoral es un buen ejemplo), pero al costo de una afianzada lógica de amigo-enemigo. Y es setentista en un sentido más abstracto pero no menos real: la necesidad de pintar de un tono épico decisiones que en el fondo no dejan de ser reformistas (a veces muy reformistas) en una confusión que es tanto oficialista como opositora (o quizá que es más opositora que oficialista): Kirchner se obstina en presentar algunos gestos como gestas y la oposición insiste con que se trata de un autoritarismo totalizante, aunque en realidad estemos ante un gobierno que ni en sus momentos más duros se ha salido de los límites.
¿Cómo les habla el kirchnerismo a los jóvenes de hoy? La juventud establece una relación con la política menos trágica, más horizontal y enfocada a fines concretos, más variada e intermitente. Y si la juventud de los ’70 estaba marcada por el choque entre generaciones, con un fuerte componente antipadres, la de hoy es una juventud que negocia con el mundo adulto y que a veces incluso lo lidera: los padres que acompañan a los jóvenes estudiantes secundarios en las tomas de los colegios son un ejemplo clarísimo. No se ve esa necesidad de establecer hiatos históricos tan fuertes como condición para su autoafirmación, lo que quizás ayude a generar una relación más inteligente, menos dolida, con el pasado.
Sin caer en psicoanálisis de revista femenina, señalemos que el diálogo intergeneracional es bueno y que los nuevos pactos familiares permiten una mejor convivencia, más a tono con los tiempos democráticos, entre jóvenes y adultos, pero agreguemos que esto también puede ser un problema. Matar (simbólicamente) a los padres es algo que todo joven debe hacer, porque es la condición necesaria para pegar el salto a la adultez: Freud lo escribió en Totem y tabú y Jim Morrison lo canta en “The end”: “Father/ Yes son?/ I want to kill you/ Mother, I want to... fuck you”.
¿Negociar con los adultos o enfrentarse? ¿Participar de la vida pública o replegarse a lo privado? ¿Dejar que la madre te planche la camisa o mudarse a un monoambiente sin luz? No debe ser fácil ser joven en la Argentina de hoy. Los círculos de militantes kirchneristas, cuantitativamente minoritarios pero cualitativamente importantes, son un fenómeno nuevo, inédito desde el primer alfonsinismo. La mayoría pertenece a la juventud de clase media: hay en la primera línea de La Cámpora una clara sobrepresentación de ex alumnos del Buenos Aires (que la primera conducción de Montoneros también estuviera hegemonizada por jóvenes de El Colegio abre un campo de comparación sugerente). En el acto en el Luna Park, el kirchnerismo les habló a los jóvenes militantes. ¿Les habrá hablado también a los que toman los colegios?
Buen video hiejaaa
Peronismo puro, Kirchnerismo al palo from Un día peronista on Vimeo.
martes, 14 de septiembre de 2010
Néstor es mi Warhol!

Suerte grande si alcanzamos, en este camino tan ripioso que se presenta cuando se quiere llegar tan lejos, y tristeza infinita si nuestros dirigentes, al fin y al cabo, terminan por conformarse con “reposar en el estante” de la colección de discos de Néstor Kirchner, y los militantes devenimos en groupies de la política.
Warhol, de la inteligentísima banda platense Norma, dice:
Sos inteligente
diferente
una imagen particular
Estamos buscando tus servicios
Reposar en el estante
De tu colección de discos
¡Tienes que ser mi Warhol!
La ideología noventera no terminó, está en nosotros y convive junto a la voluntad de cambio. Hay una pulsión a querer ser uno más en la colección de discos de nuestro Warhol. A veces pienso que es eso lo que la juventud le grita a Néstor ¡Tienes que ser mi Warhol!
El que más ya pretende negociar:

Un contrato con abogados
Con ganancias compartidas
Dejaremos que nos explotes
Mientras abajo de la espuma
Haya siempre líquido
¡Tienes que ser mi Warhol!
Los jóvenes, pero también los viejos, tenemos el desafío de ir por más, de pelear contra nuestro cholulismo polítiquero, no comportarnos como los groupies del kirchnerismo, que es lo que muchas veces somos.
El desafío es encomiable y los riesgos son muchos, pero más serán las penurias si no logramos estar a la altura.


