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martes, 28 de enero de 2014

Lanterna dos afogados



¿El kirchnerismo seguirá siendo un faro para los ahogados? La política, que el kirchnerismo acogió como posibilidad  espiritual, podrá volver a serlo durante este Gobierno? ¿O dejamos a Espinoza para otra oportunidad?

Mientras tanto, los militantes ahogados tendremos que reconsiderar nuestro rol, ahora que la política es, otra vez: política, a secas.

domingo, 19 de enero de 2014

Soldados de la paz - 2



Nuestros oficiales de La Cámpora nos mandan a ganar los Centros de Estudiantes (que, por los acuerdos que ellos hacen por arriba, perdemos) porque aseguran que esa será la trinchera desde donde daremos batalla desde 2015. Mientras tanto, ellos se acomodaron en los concejos deliberante y se anotaron en cuanta interna del PJ encontraron, sin siquiera avisar lo que hacían.

Señores: nuestra dirigencia no sólo es inútil o inexperta en asuntos del poder real. Tampoco tienen una ética política superadora a todo aquello que criticamos. Diría Zambayoni: "están pidiendo línea de cinco; aquellos que soñaban jugar distinto".

Allá por 2010, Natanson se preguntó cuál era el aporte de la juventud al kirchnerismo y planteó que el desafío de La Cámpora era no terminar como la Franja Morada. Ya lo ven...


sábado, 18 de enero de 2014

"Están rezando por si las moscas, hay que llevarse bien con las hostias"

Zambayony, interpretando esta canción que ahora nos queda tan bien.

"Están firmando libros ajenos 
Comprando amigos con caramelos 
Estan sin alma en todas las fotos 
Están burlándose de nosotros 
Están tapando mal el pasado 
Con los testigos amenazados 
Están actuando frente al espejo 
Están siguiendo malos consejos 
Están batiendo los sonajeros 
Con traje y casco entre los obreros 
Están rompiendo platos de otros 
Están tomando fuera de foco 
Están diciendo filmen carajo 
Antes que todo se venga abajo 
Están hablando de lo que pasa 
Desde allá lejos en la terraza".


l

jueves, 16 de enero de 2014

Afuera de la cámpera



La Cámpora te echa así, a los empujones, a la intemperie. A hacer malabares a la 9 de julio.

No me gustan tus ideas. Bah, en realidad no me gusta que tengas ideas. Acá las ideas son de Cristina, lo tuyo es pintar paredones. Ahá, y lo tuyo qué es? Porque la otra noche no te vi pintando paredones. Bueno, lo mío es regentear a los que pintan paredones.

domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Ya no sos igual?


Abel se refirió a la entrevista que Cristina Kirchner le dio a Hernán Brienza en la TV Pública. Agrego que tiene algunos cortes mal hechos y, para tratarse de una entrevista a la Presidenta de la Nación, que va grabada, y en un canal que ganó tanto en capacidad técnica, tiene problemas de sonido inadmisibles. Si tenés una productora y estás trabajando para una tira en Encuentro: el canal no te acepta esos problemas de sonido.

En lo particular, me pareció exagerado que usen una cuarta parte de la entrevista para hablar de la deuda externa. Por otra parte, es interesante que la Presidenta, al fin, proponga medir el presente con una vara que no sea la de la dictadura, ni la hiper de alfonsín, ni la decadencia menemista, ni el colapso de 2001-2002.

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@Marianokaleb hace acá una crítica durísima a la política de saturación que emprende el Gobierno Nacional y el bonaerense con la Gendarmería. Por cuestiones ideológicas propendo a estar de acuerdo (aunque con cierta aversión porque soy kirchnerista). No obstante tengo algunas cosas para agregar (?):

Una política de seguridad democrática no solo comprende a una política económica y social, sino a otras agencias del Estado, entre las que se encuentran las policías de seguridad, los tribunales penales y los de ejecución, los servicios penitenciarios, y, ay, ahora que está de moda la política municipal: los municipios! Pero ya no tanto con sus ansiadas policías, sino con presencia y mediación en el territorio, a través de otras agencias.

Porque una gran parte de los crímenes que se comenten en las zonas metropolitanas argentinas tienen origen en problemas de vecindad. La novia, el perro, el auto en la vereda, los ruidos molestos, las medianeras, y las resoluciones violentas de esos conflictos. Parece una pavada, pero la mayoría de los crímenes se cometen entre personas que se conocen mutuamente y no en salideras, entraderas, o robos al voleo.

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La inseguridad es, claro, una sensación. Que también debe combatirse, ya que aísla a los ciudadanos, nos vuelve desconfiados, cerrados e insolidarios, conjugando así zonas urbanas con mayor criminalidad. Pero no se combate con crítica de medios. Ahí, las policías, tienen algo que ver. Pero también la urbanización y la forma en la que se vive el espacio público.

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Sobre las policías. El Gobierno Nacional decidió hace tiempo darle volumen a la policía. Pero, curiosamente, la demostración más fuerte de ello no fue el ascenso del Coronel Berni, sino la designación de Nylda Garre. Con ello, el Gobierno manifestó que lejos de desmantelar el entramado de las fuerzas de seguridad (o debilitar su capacidad), lo que quería era aggiornarlas a la Argentina del Siglo XXI y volverlas funcionales al poder político. Policías en los que los políticos puedan "confiar".

Ahora, asistimos al uso de esas Fuerzas. Veremos si ya se puede confiar, y qué resortes construye la administración Nacional para controlar el desempeño de las fuerzas luego de que, como es seguro, algún "exceso" salga a la luz.

lunes, 15 de julio de 2013

Todo sobre la venta del AFSCA a Vila-Manzano



Como sigamos boludeando con esto de "el proyecto nacional", o la continuidad de "el modelo", los kirchneristas corremos el riesgo de hacer campaña para nosotros mismos.

El Peronismo (Kirchnerismo) ostenta una enorme capacidad para concitar el voto a partir de su inteligente pragmatismo, y un no tan frecuente idealismo. Por otra parte, el 54 por ciento que votó a Cristina, fue pragmático, votó a la fuerza política que le pareció conveniente. No todos votaron "un modelo", un dogma, un conjunto de valores que nosotros consideramos que son constitutivos de esta fuerza política. La ciudadanía es pragmática, por eso, a veces, también se equivoca.

Dicho esto, creo que la campaña electoral del oficialismo debería tener un giro hacia el futuro, que incorpore algunas propuestas, aunque más no sea en forma de tópicos. Si la ciudadanía interpreta que "el modelo", incluye inflación, inseguridad, dificultades en el acceso a la vivienda, retracción del mercado de trabajo, sistema de transporte público ineficiente, fuerzas de seguridad atravesadas por prácticas criminales, falta de acceso a la justicia, y, por si fuera poco, corrupción y cierta virulencia política... bueno, es posible que piensen votar a otra fuerza política.

Son diez años de Gobierno, es mucho tiempo, la ciudadanía comienza a comparar esta etapa del kirchnerismo, contra el propio kirchnerismo, y ya no con los tiempos de hambrunas, piquetes y corralitos, y, mucho menos, con la dictadura.

Los candidatos deben perder el miedo y enunciar los problemas que se escuchan, que se sienten, y que se viven en las calles de hoy.

Sin presente no hay futuro. El Gobierno se sostiene sobre la mayor estructura política vigente en la Argentina. Peeero, sin futuro, el presente se diluye, y algo de eso hay en la observable fuga de intendentes hacia otras referencias del ecosistema. Los electores, también huelen algo de ese clima. Por eso creo que es necesario volver a recrear un horizonte posible, o imaginable, o, si no es mucho pedir: razonable.

Claro, lo que pido es difícil, porque el "horizonte" del kirchnerismo está averiado, ya no sabemos con qué vara hay que medir, la discusión política está obturada, ya sea la discusión ideológica, como la metodológica, como la discusión por el poder. Aunque esta última nunca se detenga, aunque la obturen en los canales oficiales. En ese marco, los candidatos, elegidos a dedazos por Cristina, y que no son emergentes políticos que contengan determinadas demandas, ni se encuentran en posición como para discutirle a Cristina absolutamente nada, ni gozan de virtud (aparente) como para salirse de la mediocridad, difícilmente se atrevan a pronunciar propuestas, o miradas que se salgan de los lugares comunes del relato oficial.

viernes, 12 de julio de 2013

El Poder en el Estado (macilento)



¿Es posible sumergirse en la mierda, cruzar el río, y salir impoluto al otro lado de la orilla? "Siempre, al menos un sorete te queda pegado", dicen por ahí.

¿Y es posible, asumir el ejercicio de alguna forma de poder, sin sumergirse, en su proporcional charquito de mierdita?

Esto no es una justificación sobre los dobleces de quienes ejercen, o quienes ejercemos (casi todos en alguna medida lo hacemos, al menos en modo circunstancial), el poder. Intento problematizar sobre ello. Sobre el significado de la negociación, que, cuando se tiene algo de poder, implica (cada tanto) ceder; y, cuando se pone en juego el poder: ceder en alguno de tus principios.

El problema, es cuando se pierde el horizonte ideológico. Allí, la negociación deviene de la siguiente manera: primero intentamos cambiar la realidad del conjunto de la sociedad, y si no se puede bueno, al menos cambiar la propia realidad. Ahí está el quiebre. Sobre esa cumbre delgada transitan los funcionarios cuando no tienen un horizonte ideológico ni un proyecto colectivo (no una asociación ilícita).

Ahí, en el Estado que paga la Asignación Universal, también está la bestia macilenta y la opacidad del poder.

domingo, 23 de junio de 2013

¿Casco o guantes?

La renovación que impulsó Cristina a dedazos en 2011, se retrajo con la misma herramienta en 2013. La Presidenta entramó el poder distrital, con algunas figuras cuyas virtudes, además de la "lealtad", son muy bien guardadas. Carlos Kunkel, Remo Carlotto y Edgardo Depetri volverán a ser diputados: aportan "lealtad a Cristina".

Massa busca la salida. Parece que no, pero Kirchner lo ficha.

Si nos quedamos con la foto de estas elecciones, el kirchnerismo nació al mainstream de la política a los sub cuarenta Juan Cabandie y a Victoria Donda. Entre paréntesis, la foto habla de la fuerte influencia política de Estela Barnes de Carlotto, que además le permitió a su hijo Remo renovar como Diputado Nacional, y a Guido ser Secretario de Derechos Humanos bonaerense. Gracias. Igual, es solo una foto. Puede mejorar.

El armado, a mi humilde entender, contiene también un cuestionamiento al funcionamiento de La Cámpora y el Movimiento Evita. Pero más a la primera que a la segunda. Luego del espaldarazo que recibieron en 2011, continuaron consumiendo el poder de Cristina pero no construyeron ninguna referencia territorial. Ninguna. De ese semillero, tampoco emergen los cuadros de gestión que estamos esperando, ya que los jefes distritales obturan la discusión política y la cúpula burocratiza a los emergentes más lúcidos. Dos situaciones que de no revertirse, impulsan la organización hacia su ocaso, o, lo que es más probable, le quitan el atractivo que tiene (o que deseamos): si la agrupación de Cristina se convierte en un puñado de sobreadaptados, la rebeldía se ubicará en otra parte.

miércoles, 19 de junio de 2013

Mamarracho

Acumulación del poder público

El fallo de la Corte es un mamarracho. No califico para medirlo jurídicamente. Lo mido como ciudadano: El Poder Tribunal es oscuro y de casi imposible acceso para los ciudadanos de a pie. Es ineficiente, sus servicios son malos, lentos o nunca llegan. Víctimas que tardan largos años en conocer las sentencias a sus victimarios (o no), defensores   (oficiales) que no conocen a sus defendidos, cautelares que salen con fritas cuando el beneficiario es poderoso, pero nunca llegan cuando el que la necesita no tiene plata en los bolsillos.

Trabajé en un centro de asistencia a víctimas de delitos penales. Las víctimas (casi siempre humildes), se quejaban por la vulneración de sus derechos en los tribunales. Ahora, muy a menudo visito cárceles. Los presos, viven quejándose del ninguneo que padecen por parte del Poder Tribunal. En esos recintos, el maltrato es seguro cuando el que acude es de bajos recursos.

Ese Poder tiene un órgano, digamos, de gobierno, que es el Consejo de la Magistratura. El Gobierno Nacional impulsó un proyecto que me otorga la única posibilidad que tengo yo, que no soy abogado, de incidir en algo, en ese Poder Judicial. La Corte, falló a favor de su caracter aristocrático y corporativo. Pasan los artistas, quedan los juristas.

¿Qué debe hacer el Gobierno frente a esto? No lo se. Supongo que deben estar pensándolo desde antes de que nosotros conozcamos el fallo ¿Eso quiere decir que Cristina ya tiene todo resuelto? No necesariamente. Esa es una ilusión muy recurrente entre cierto kirchnerismo. "Esperemos a ver qué dice La Jefa", te mandan, con expectativa. Como si en la Casa Rosada, no supieran interpretar lo que dice la calle.

¿Qué debemos hacer nosotros, los militantes, la gente de a pie? Salir de la impavidez. Sacarnos la modorra. Pelearla. Rehacernos al calor de la contienda política, que no abriga mejor que la estufa y la tele encendida, en 678; pero nos reconstruye, y hace posibles las transformaciones. El kirchnerismo no es una embajada en Noruega, el Kirchnerismo no es Jorge Coscia, hay que dejar a un costado el gesto de indignación y el comunicado de repudio. Las organizaciones políticas, no son un Ministerio, por mucha que sea la mímesis entre partido y Estado cuando gobierna el peronismo.

Si mañana sacan la Asignación Universal por Hijo, por inconstitucional: Esta es nuestra reacción? Puede ser, pero la gente que la cobra va a salir a la calle.

Es obvio, la democratización de la Justicia conmueve a otros segmentos sociales. Observemos qué onda nosotros. Los tribunales pueden asumir tiempos vaticanos; los ministerios, pueden asumir tiempos tribunalicios (aunque es desaconsejable), pero la militancia no puede asumir los tiempos ministeriales, y mucho menos los tribunalicios, y está perdida si asume tiempos vaticanos.

Leyendo el blog de Lucas Carrasco, me encontré con ésto, que creo que es tiempo de volver a verlo:

lunes, 10 de junio de 2013

"Con estos versos no harás la revolución"


Desmentir a Lanata, es ya uno de esos trámites aburridos, que no sirve para nada. Como pagar el ABL, pero más barato. Igual igual a los comunicados de repudio, porque toda desmentida trae consigo su gesto repudicrático. Un yeite que saca de apuros a Legisladores dormilones y funcionarios de baja estofa, que un día se sienten obligados a pronunciarse sobre el crimen "horrendo" de un africanito que, justo!, era su deber proteger.

Algunas veces me gané el pan haciendo prensa para políticos. Lo que más odiaba era escribir comunicados de repudio. Jamás los propuse. Pero peor que los comunicados de repudio, eran las "participaciones", la "solidaridad", con otro africanito, pero más cercano, al que debemos darle una palmadita en el hombro, pero como vive lejos mandamos una gacetilla; o, alguien más poderoso, que como ni sabe del tipo para el que trabajamos, debemos saludarlo por intermedio de gacetillas. Los colegas suelen pagar por esas publicaciones. Al otro lado del mostrador, otro colega cobra.

Pero, la política, como contienda, como construcción de poder, no tiene nada que ver con esto. La militancia no tiene nada que ver con esto.

Cuando la militancia, busca dramáticamente argumentos para desmentir declaraciones periodísticas, y poner en evidencia lo que la mierda es, no otra cosa que eso, que está ahí: mierda, pierde su tiempo.

Enviar salutaciones por intermedio de gacetillas de prensa; los comunicados de repudio, y las desmentidas; son distintos medios de vida, son herramientas de trabajo, recursos, pobres, pero recursos, para la politiquería barata y para casi toda clase de periodismo: pero sólo es eso. Eso y un sistema de mensajería interna.

Si sos militante, no te calentés, estas cosas pasan, lo importante está allá afuera. Para saber si hay choreo en Argentina date una vuelta por Puerto Madero. Los ladrones no son kirchneristas ni radicales: son millonarios.

viernes, 28 de octubre de 2011

Las heridas de Néstor Kirchner


En los rasgos de los agradecidos, se pueden ver las huellas de la tortura de los represores, del sometimiento de los más aptos, la humillación de los poderosos, y el sufrimiento de años y años de frustraciones. En las manos curtidas de los agradecidos hay un sinuoso recorrido en busca de la sobrevivencia. Hay millones de manos que se curtieron en el rose con las herramientas, con los desechos de los demás, con la mierda. En los ojos de las Madres agradecidas están sus ausencias.

Néstor Kirchner acogió todas las huellas, todos los sufrimientos y todo el miedo, y nos lo devolvió en forma de demanda política. Con Néstor, la política volvió a ser la forma de luchar contra la humillación y el sometimiento, porque él, desde lo político, nos demostró que en la contienda política, podemos sanar las heridas más profundas. De las bocas que reproducían gritos desgarrados, empezó reproducirse un lenguaje.

Y en ese lenguaje que él nos invitó a compartir, está su compromiso y su eficacia en la lucha contra la violencia. Porque esa puja por el poder a través de la lucha política, se impuso sobre la lucha por la sobrevivencia a los márgenes de la civilidad, y sobre la reacción violenta que emerge cuando las sociedades se ciegan.

Sin realidades duraderas ni herramientas para proyectar futuros, el 19 y 20 de diciembre de 2001 nos encontró en medio de la violencia, hubo asesinados allí, y hubo los crímenes temerosos cuando Duhalde se sintió amenazado. En cambio, en los momentos más intensos de la lucha por el interés económico desatada a raíz de la resolución 125, apenas pudimos ver unas trompadas en la plaza de mayo.

Las heridas, que nos absorbió Néstor Kirchner, y la arena política a la que nos empujó, nos permitió volver a creer, a disponer de nuestras inteligencias y asumir ciertas reglas de la democracia para luchar por los intereses de nuestra colectividad. Y en esa contienda política por la defensa de los valores, de las verdades que cada grupo acoge, y por el interés que persigue cada quien, los kirchneristas aprendimos que ese campo es emocionante, y que de la voluntad de transformación de la realidad social que se expresa cotidianamente en el quehacer político o ciudadano, también puede emerger el amor.

Cuando Néstor Kirchner se abraza y bromea con Hebe de Bonafini, rompe esa muralla que separa a las madres de los desaparecidos de los sobrevivientes. Destruye la culpa, deja que se asomen las heridas, nos muestra que hicimos recorridos distintos y nos invita a ser parte de lo que no pudimos ser, ya sea porque nacimos tarde, nos amputaron la identidad, nos mutilaron, nos desaparecieron, nos empujaron a la marginalidad, nos señalaron por drogones, por putos, por negros, peronistas, zurdos, anarcos, vagos, sindicalistas o inconvenientes, por lo que sea que sea o haya sido alguna vez, todas las heridas pueden ser parte de una identidad más en el multiforme entramado político del kirchnerismo. Todos podemos, desvergonzados, dejar que se asomen nuestras cicatrices, transformarlas en una historia, fabricar un lenguaje para contarla, y hacer política para sanarlas.

Casi todos, lo conocieron a Néstor Kirchner cuando sus heridas ya eran parte de un relato que era producido desde un nicho de la política, todos fueron a Néstor para reclamarle algo, y él contestaba: bienvenidos a la militancia política.

Esa posibilidad de hacer de nuestra debilidad una fortaleza, es lo que devolvió a los argentinos eso que llaman “autoestima”, porque en la Argentina , rebalsaban debilidades y sobraban heridas pútridas, que no identificaban actores políticos, sino que conformaban sujetos estigmatizados.

Cuando Néstor Kirchner asumió como propia la tragedia de los militantes desaparecidos, y de algún modo se enlutó con sus madres y sus hijos, magnificó el estigma, lo incrustó en el seno del poder, y obligó a curarnos de ese espanto, a través de la reapertura de los procesos judiciales contra los represores y la construcción de un relato oficial sobre la dictadura, que sacó de la opacidad los nombres y las historias de los 30 mil desaparecidos.

Ese mecanismo fue reiterado: con cada estigma una bandera política, con cada bandera un compromiso con la justicia, una contienda política, la construcción de una nueva verdad, y el nacimiento de realidades que satisfacen a más.

En esa dinámica cada vez más apasionante y multitudinaria estábamos el 27 de octubre de 2010. Esa mañana Néstor Kirchner se murió, y muchos nos emocionamos por primera vez. Su muerte común nos dejó a la intemperie, permitió a muchos ver que con él estábamos protegidos, y encontró a todos emocionados en las plazas, en búsqueda de abrazos. Y otra vez, Néstor hizo de las debilidades fortalezas: todos los tullidos, los amputados, los marginados, los señalados por las miles de razones que no existen, se encontraron en la Plaza de Mayo, dándose protección, porque en definitiva, eso también es lo que Kirchner dio a la política: la posibilidad de proteger al otro. Por eso, desde Néstor Kirchner, la política volvió a ser una actividad humana.

Para Prensa3m
Foto: @_tweetordie

viernes, 27 de mayo de 2011

“Tenemos Patria”


Antes, hace ya tiempo

conquistadores nos imponían su dios del miedo

después, vos me abrazabas

y me lamías en cada herida y en cada llaga

antes, cadenas llevabas

y en un mercado sobre los muelles

vos me comprabas (…)

Hoy todo vuelve a empezar

y será lo que ya fue. Letra de Ciro Martínez -“Antes y Después”.

Cristina Fernández de Kirchner dio ayer (por el miércoles) su discurso oficial por el 25 de mayo desde el Chaco, a ocho años de la asunción de Néstor Kirchner a la Presidencia de la Nación. “Tenemos Patria” dijo la Presidenta, y es noticia.

“Tenemos Patria”, suena a una obviedad, pero también es una rareza, esa oración, sino es inaugural en un discurso presidencial, lo es en los oídos de esta generación de argentinos. Después de décadas de angustias, fracasos, tragedias, miedos y decepciones, un Presidente, o una Presidenta, nos avisa que ya… tenemos Patria.

Sin temor a caer en los vicios de un nacionalismo de cotillón, los argentinos podemos afirmar que patria tenemos, quizás no en toda su dimensión, pero si en su complejidad, porque no es una patria de cotillón, de escarapelas de papel creppé y discursos escolares vacíos, no es una patria con borceguíes en los pies y manos empuñando un fusil para hacer más grande nuestra pena, mientras unos trajes verde oliva nos flagelan. En su discurso de asunción, un 25 de Mayo de 2003 Néstor Kirchner se inscribió en esa generación signada por la derrota: "Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias. Me sumé a las luchas políticas, creyendo en valores y convicciones a los que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada", dijo. Y los valores se pueden compartir o no, pero están ahí, explicitados desde el primer día, y sobre esa transparencia del discurso se cimentó esta realidad, sobre unos valores que fueron puestos sobre la mesa para que en el fragor de la lucha política los amasijemos, para hacer una realidad posible, pero distinta.

Cuando la Presidenta nos dice sin temor a equivocarse que “tenemos Patria”, nos advierte a todos que somos protagonistas de nuestro destino común, porque después de todo, hemos recuperado las herramientas para construir nuestro futuro y afrontar las contingencias desde una perspectiva regional.

A ocho años de la asunción de Néstor Kirchner, los argentinos discutimos la Argentina que queremos porque nos consideramos capaces de realizar nuestra voluntad. Estos ocho años nos devolvieron la autoestima. El propio vigor con que los dirigentes opositores espetan sus ambiciones, a pesar de sus pobres desempeños, da cuenta de la fe que se tiene en la realización propia de nuestras vidas.

Antes de Néstor Kirchner, nuestros destino se definía en otras latitudes, en cambio hoy vivimos una intensa democracia, en la que los jóvenes se abren espacios a fuerza de voluntad, con inteligencia, con la prepotencia del trabajo, con la impertinencia de la edad, con los vicios de una sociedad atravesada por el neoliberalismo, pero con la firme convicción de que es en el Estado, el lugar donde se deciden los trazos gruesos del presente y el futuro de los argentinos, quizás por eso es que la Presidenta dice: “tenemos Patria”. Por eso y porque quienes conducen el Estado lo hacen por el poder que transfiere el voto popular, y, después de muchos años, en función del interés colectivo.

Ayer Cristina Fernández de Kirchner explicitó algo que nadie se había atrevido a dar cuenta con esa claridad. Las propias consignas de los militantes revelan un discurso aprendido en la carencia: “Patria o Muerte” es una promesa militante, difícil de cumplir, sobre todo en su primera parte; “viva la patria”, una expresión de deseo, o un testimonio que dicho entre muchos, indica la convergencia de ellos en un proyecto común. Pero “Tenemos Patria”… es otra cosa.

Para Prensa3m

jueves, 26 de mayo de 2011

Oficialismo y oposición: líneas de horizontes y puntos de fuga


La oposición permanece huérfana de dirigentes políticos, pero de convicciones firmes en su estrato social, compuesto mayormente por empresarios agroindustriales y mediáticos. El oficialismo consolida sus acuerdos y multiplica liderazgos.

La oposición permanece huérfana de dirigentes políticos, pero de convicciones firmes en su estrato social, compuesto mayormente por empresarios agroindustriales y mediáticos. En cambio el encuentro de los dirigentes nacionales del PJ que se realizó la semana pasada en La Plata , la armónica definición de las candidaturas porteñas, la gran participación de los santafesinos en la interna del Frente para la Victoria , son síntomas del enorme liderazgo que construye el kirchnerismo a lo largo y a lo ancho de todo el país. Pero además, expresa cuáles son los acuerdos estratégicos, y cuáles los perecederos, o los dudosos.

Entre el complejo discurso de Cristina, en el que dijo “ni explotación ni extorsión” y la cumbre del Partido Justicialista y el cierre de listas en la Capital Federal emerge la calidad de los acuerdos: a veces con tensiones, otras veces más distendidos, la CGT y el Gobierno Nacional son aliados estratégicos, porque sus acuerdos no se limitan a la distribución de cargos, sino que comparten un proyecto común.

El modelo que lleva adelante el Gobierno desde 2003 incorporó a 5 millones de personas al mundo del trabajo, eso amplió el campo de acción política de los sindicatos y robusteció su cantidad de afiliados. Mientras que la remuneración media real de los trabajadores registrados creció en un 56%.

En “El Resurgimiento Argentino” (2) de Eric y Alfredo Calcagno, se puede leer que “hay algunas preguntas básicas que estructuran la cuestión económica, vinculadas a la acumulación, a la producción y a la distribución de bienes y servicios: ¿quién genera la riqueza?, ¿quién se queda con esa riqueza? y ¿qué hace con esa riqueza? Lo curioso es que las respuestas a esas preguntas no son económicas sino políticas, y quien instrumenta las respuestas a esas preguntas… es quien detenta el poder del Estado.” Resulta necesario entender que el sentido en el que el Gobierno responde esas preguntas, coincide con el deseo de la CGT.

En tanto que en los términos más fríos, del crecimiento político sectorial, el sindicalismo argentino debe su empoderamiento no sólo a la pericia y el compromiso de sus dirigentes, sino también al modelo económico. En una reciente entrevista que hizo LOCP(1) con el dirigente de la Juventud Sindical Pablo Lombardi, consignó que “el 80% de los que se incorporaron al mercado de trabajo en los últimos años son menores de treinta años, por eso la emergencia de la Juventud sindical”.

Por su parte, el Gobierno Nacional no puede Ser, si no cuenta con el apoyo de los trabajadores, y mucho menos de aquellos que están organizados. Menos posibilidades tiene de prescindir de ellos después del conflicto por la 125, cuando profundizó aún más el sentido y la precisión de su orientación nacional y popular.

Porque el modelo kirchnerista tiene muchos beneficiarios, pero hay dos sectores que son centrales: la oligarquía agroindustrial y los trabajadores. Mientras que las corporaciones de la agroindustria se volcaron casi por completo a la oposición, a pesar de lo mucho que se beneficiaron, los trabajadores, los organizados, pero también los que no lo están, dan sustento y proyección a la fuerza política que gobierna, por una razón simple, les va mejor así, son 5 millones más que en 2003 y su salario real mejoró en promedio un 56%.

Mientras Cristina Fernández de Kirchner ofrece un presente sólido, capacidad para interpretar el pasado, y proyección hacia el futuro; la oposición reniega del pasado reciente, desconoce el presente que vivimos, y es incapaz de dibujar dos trazos de un futuro del que sean protagonistas. Hasta aquí, la oposición sólo pudo dibujar el punto de fuga.

Fuentes:
1: LOCP (www.laotracaradelpatacon.blogspot.com)
2: El Resurgimiento Argentino; Eric Calcagno y Alfredo Eric Calcagno; Instituto de Estudios Políticos – Facultad de Ciencias Sociales – Universidad Nacional de Lomas de Zamora; 2011.

Para Prensa3m

lunes, 11 de abril de 2011

Oposición indefinida


Mientras el circo del “Peronismo” “Federal” inicia su gira por el interior del país, los procesos electorales se desarrollan todos a favor del kirchnerismo, incluso en Chubut, donde los últimos descubrimientos forenses inclinan la balanza a favor del FPV y el Modelo Chubut busca amigos en la Casa Rosada. El radicalismo arrima bochines con la progresía, la CTA que soñó Víctor de Gennaro se disuelve en internas y ajustes por cuentas que no cierran.

En Salta Juan Manuel Urtubey se impuso ayer en las elecciones a la gobernación con cerca del 55 por ciento de los votos, contra el candidato del PRO Alfredo Olmedo, más conocido por sus chaquetas amarillas y su prédica premoderna. En el mismo momento, Adolfo Rodríguez Saa leía ante la prensa los resultados de la interna que el “Peronismo” “Federal” inició en el noreste argentino.


En las internas que se desarrollaron en Chaco, Misiones, Corrientes y Entre Ríos, Eduardo Duhalde venció a Alberto Rodríguez Saa, pero los resultados cautivaron menos atención que el empate 1 a 1 entre Gimnasia y Argentinos Juniors en La Paternal.


Algo similar se puede decir de las internas del radicalismo cordobés, sólo que allí se realizaron para definir una candidatura a Gobernador. Oscar Aguad será el candidato a la gobernación cordobesa por la Unión Cívica Radical.

Con el triunfo de Urtubey, queda desmentida (vaya novedad) la intrincada interpretación que hizo Elisa Carrió, entre otros dirigentes opositores. Desde las tribunas mediáticas sostuvieron que las elecciones en Catamarca y en Chubut expresaban el descontento de “la gente” con todos los oficialismos, del signo partidario que fueran, y que ese mismo descontento se visibilizaría en las presidenciales de octubre. Pero, en Catamarca ganó el oficialismo provincial, que es el mismo oficialismo que el nacional.


Por el Capital porteño

La sucesión de triunfos electorales del kirchnerismo plantea dilemas de difícil resolución para las dirigencias opositoras. En la ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri es el que más se aproxima a garantizar el triunfo del PRO, mientras que Larreta cuenta con una imagen muy deteriorada y Michetti está debilitada por su enfrentamiento con el Jefe de Gabinete porteño y sus incontables desatinos.


En el radicalismo tampoco encuentran candidatos firmes para la Capital ni para la provincia de Buenos Aires, pero especulan en que de lograr un acuerdo con Pino Solanas y Binner, tendrían fórmula presidencial, y el cineasta ya es un candidato instalado para disimular cierta forma de dignidad en los comicios porteños.


El alineamiento de Pino Solanas (Proyecto Sur) con el radicalismo es complejo: Alfonsín se esfuerza por tenerlo en sus filas, pero el cineasta sabe que ese acuerdo es difícil de explicar a sus militantes. El Partido Socialista del gobernador Santafesino Hermes Binner, pivotea entre un acuerdo con Proyecto Sur, con el radicalismo, o apostar a la unidad de todos. En esa misma frecuencia modula el partido de Víctor De Gennaro. Pero desde allí, Claudio Lozano rezonga ante la posible candidatura de Pino por la Ciudad. Por si fuera poco, tanto el Partido Socialista como el agrupamiento de De Gennaro afrontan conflictos internos feroces, que describiremos en otra entrega.


El economista de la CTA siente que Pino invade su propio territorio, y por eso aseguró que “si en el contexto actual Pino resigna su candidatura presidencial sería la mejor contribución a consolidar el bipartidismo en Argentina . El kirchnerismo y el alfonsinismo aplaudirían”. Pino sabe que de confluir con Binner debe postergar su candidatura presidencial para hacerle lugar al socialista, mientras que una candidatura testimonial a vicepresidente, es más opaca que una buena elección a jefe de Gobierno porteño.


En medio de todo, el comediante Cleto Cobos se bajó de su candidatura presidencial, pero el salto a la llanura fue todavía menos estruendoso que el que dio Mario Das Neves semanas atrás. Éste último al menos montó un bonito escándalo nacional, que por una buena vez lo catapultó a la fama.


En la medida que la progresía y el radicalismo sigan elaborando su discurso basándose en los conceptos que les transmite el cardenal Bergoglio y los empujones del grupo Clarín; y la derecha agrupada en el “peronismo” “federal” no constituya de una vez el acuerdo con el PRO y pueda verbalizar sus ideas, la oposición no será mas de lo que ya es: una imagen borrosa proyectada desde el pasado, por un puñado de nostálgicos de los noventa. Unos extrañan el protagonismo que se les dispensaba por oponerse, y otros los privilegios de un modelo que los tenía como principales beneficiarios. El kirchnerismo dejó a los primeros sin discurso, y a los otros les arranca sus inconfesables privilegios, que son sus objetos de deseo, pero también pan de los que trabajan.


Por Il Postino. Para Prensa3m

viernes, 25 de marzo de 2011

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Una vez más la Plaza de Mayo fue el epicentro del ritual que cada 24 de marzo reúne a una multitud de manifestantes de toda clase de credo, partido y origen. Una sólida marcha de militantes de “partidos de izquierda” fue sucedida por un interminable desfile de organizaciones y manifestantes que, hasta las nueve de la noche seguían ingresando a la Plaza. La heterogeneidad, el color y la juventud caracterizaron una escena que incorporó nuevos actores.

Desde muy temprano la Avenida de Mayo fue un gran desfile de banderas y estandartes desde la 9 de Julio hasta la Plaza de Mayo. La manifestación más tradicional partió cerca de las seis de la tarde, con las madres y las abuelas sosteniendo las gélidas caras de sus hijos, en una extensa bandera. Las manos curtidas y plegadas de las Madres, contrastan con la piel tersa del rostro de sus hijos que sólo en esas fotos se los puede tocar.

Detrás de esas ancianas, el grupo de danza y percusión La Chilinga cautivó la atención del gentío. Y más atrás una interminable caravana de organizaciones paseó sus estandartes, hizo escuchar su voz; todos dijeron tres o cuatro consignas claras: memoria verdad, justicia, y Cristina 2011.

Los chicos que años atrás marcharon a caballito de sus padres, hoy marchan en las numerosas columnas de los estudiantes secundarios, otros miles cantan desaforadamente bajo los estandartes de La Cámpora, encabezados por Florencia Kirchner, “el cuervo” Larroque y Juan Cabandié. La Juventud Sindical cicatrizó viejas heridas que antes separaban el tejido social, y ahora los encuentra a todos consustanciados con el compromiso por los Derechos Humanos, junto a las Abuelas, las Madres y las organizaciones de ex presos políticos.

La enormidad de la manifestación, el desarrollo de las organizaciones, y la propia mutabilidad de las cosas, modificó la centralidad del acto; que ya no está en el escenario y la lectura de documentos, ahora se trasladó a lo que ocurre debajo de cada bandera, a los rostros y los cánticos de cada columna, a las intervenciones callejeras. En una esquina, frente a la catedral, un grupo de jóvenes ofertaban “abrazos gratis”, en un cartel escrito a puño y letra. Caminaban entre la gente y se fundían en abrazos con desconocidos. Muchos inorgánicos que antes caminaban por las calles, ahora miran de costado, y aplauden el paso de las organizaciones juveniles, como si se tratara de un desfile de carnaval. Sobre Avenida de Mayo, unos afiches firmados por “La Poderosa” denuncian la complicidad con la dictadura de Herrara de Noble, Joaquín Morales Solá y Mariano Grondona entre otros civiles.

Nombres propios

En la marcha de las Madres y las Abuelas había banderas rojas, celestes, negras, fucsias y verdes. Pero todos ellos tenían alguna consigna referida al 2011 y al liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner.

En la manifestación de las organizaciones de izquierda, el único nombre propio de personas vivas que se podía leer era Khadaffi y Mubarak, a quienes se los condenaba o se les exigía “que se vayan”. La ausencia de nombres no es propio de la horizontalidad de los partidos de izquierda, muy estrictos en su organicidad, más sí de su orfandad de liderazgos.

Con todo, la multitud y la heterogenidad de las fuerzas políticas y la concurrencia masiva de ciudadanos de a pie volvieron a expresar una vez más que las Madres, las Abuelas, y las organizaciones de Derechos Humanos, dieron una batalla cultural, y la ganaron.

Buscar la Verdad y hacer Memoria, no es sólo revolver donde la tierra es pútrida para encontrar las huellas de los criminales; buscar la Verdad y la Memoria es construir el entramado de discursos que un pueblo ejecuta para iluminar sus intrincadas vidas. Para eso es necesario la música, las marchas, los esténciles, los afiches, las obras de teatro, las esculturas, los centros de memoria, los discursos políticos, los actos en las escuelas, las voces en la radio… La eficacia de ese entramado no está dada por su exacta representación del pasado, sino por el volumen de su circulación en la sociedad, y la capacidad de ese discurso para explicar el pasado y echar una luz que de esperanzas para el futuro: de modo que el almacenero, cuando piense abrir su mercado por primera vez, elija por nombre el porvenir, y no el más cierto pormorir.

Il Postino para Prensa3m

viernes, 18 de marzo de 2011

En Chubut, ya ganó el kirchnerismo

El dasnevismo se extingue junto con la desfiguración del proyecto presidencial de Das Neves, y resulta difícil imaginar a Martín Buzzi con fuerzas suficientes para construir una expresión política alejada del kirchnerismo. Sin Das Neves no hay dasnevismo, y el domingo se definirá quién será la figura que centralice al kirchnerismo chubutense.

Las elecciones de este domingo tendrán una serie de consecuencias políticas: el gobernador Mario Das Neves dejará de ser el eje sobre el que se configura la política local y eso generará un reacomodamiento de todos los actores políticos, que se reubicarán en el ecosistema político: muchos que hoy son caníbales se volverán herbívoros, y muchos de los que se muestran mansos, darán cuenta de su verdadera voracidad.

La otra consecuencia se desprenderá de la lucha por el sentido que habrá para dar cuenta del significado de la elección. Pero esa disputa no se dirime en la provincia, sino en la Capital Federal. Tal como ocurrió con las elecciones en Catamarca, del resultado se desprenderán una serie de conclusiones e interpretaciones que tratarán de explicar la derrota de unos, el triunfo de otros, y en función de eso elaborar un vaticino de las elecciones de octubre. Éste domingo, Chubut será una preocupación para personas que ignoran dónde queda la capital provincial.

Pero lo que es más visible aún, es que el dasnevismo como fuerza política tiende a desaparecer, sea cual fuere el resultado electoral. Muchos se preguntan si Buzzi podría ser un sucesor leal, y con la valentía, la energía y la inteligencia suficientes para mantener el estrecho ideario y la pesada carga dasnevista en alto. Pero también habría que preguntarse si Buzzi tendrá esas condiciones, mas la terquedad, para sostener la misma irracional distancia que mantiene Das Neves con la Casa Rosada.

En cualquier escenario electoral, Chubut tendrá un Gobernador alineado con la Casa Rosada , en la medida que se afianza el kirchnerismo en la escena nacional ¿Qué razones tendría Martín Buzzi para oponerse al Gobierno Nacional, en función de un dirigente (Das Neves) que no ofrece ninguna proyección política para el futuro?

Es de manual, que para gozar de un presente político sólido se precisa una proyección nítida de un futuro promisorio, y que para poder proyectarse en el futuro, es necesario estar situado en el presente, con un despliegue extendido en la realidad, y no solo en los deseos.

Cuando el actual gobernador chubutense tuvo bajo sus pies los cimientos que le habrían permitido extender a nivel nacional su carrera política, proyectó su futuro sobre los nubarrones que el propio kirchnerismo había generado con sus torpezas. Pero una vez disipada la tormenta, esta vez por la habilidad del kirchnerismo, la proyección de Mario Das Neves se desdibujó, y hoy sus declaraciones en la prensa no son más que una gota de tinta en el mar.

Si Buzzi sabe ese aspecto central de la actividad política (lo que no es seguro), deberá interpretar que oponerse al Gobierno Nacional por el sólo capricho de un dirigente que lo opaca, le roba protagonismo, y no le permite planificar un futuro político, no tiene sentido alguno. Por mucho que el actual gobernador ponga el cuero en lo que queda hasta las elecciones, el día de la asunción Buzzi deberá decidir si sintoniza la radio que escuchan todos y extiende los lazos con Cristina Fernández, o se aisla en una iniciativa política que conspira contra sí mismo.

Con todo, es visible que el resultado será muy ajustado; de ganar (lo que es muy dudoso), Buzzi no contará con las ostentosas diferencias que obtuvo Das Neves, y eso conspira contra la legitimidad de Das Neves para autoproclamarse como un presidenciable y debilita a Buzzi en el nuevo esquema que tendrá el peronismo. En criollo, Buzzi estará obligado a negociar. Si pierde, pasará al ostracismo hasta encontrar el tren que lo deje bien. De ganar Eliceche, se encontrará con el desafío de reconducir al peronismo chubutense y expresar con una buena gestión, el mucho más complejo y virtuoso ideario peronista/kirchnerista.

Lo que está en discusión no es si la Provincia es gobernada por un mandatario kirchnerista o uno dasnevista: lo que se dirime, es qué kirchnerismo tendrán los chubutenses, y cuál traducirá mejor en términos de gestión la voluntad política que supone ser kirchnerista. No se discute Kirchnerismo si, o kirchnerismo no, se discute qué kirchnerismo quieren los chubutenses.

Il Postino para Prensa3m

domingo, 13 de marzo de 2011

“Quiero una juventud que construya su propia historia”


Una multitud desbordó la cancha de Huracán en el acto que cerró Cristina Fernández de Kirchner y organizó la Corriente de la Militancia. En su discurso, la Presidenta verbalizó nuevos desafíos para el kirchnerismo y arrancó casi mas lágrimas que aplausos.


Cuando las personas están consustanciadas con un proyecto y quien lo lidera, se permiten emocionarse, absorber en sus fibras lo que ya estaba en el plano de las ideas. Durante largos minutos, el discurso de Cristina Fernández transitó las fronteras del llanto, su público no fue a mostrar quién aplaude más fuerte, como es común. Este cronista pudo ver más ojos brillosos que palmas coloradas. Muchos fueron a Huracán, porque como dice el pingüino de la foto, se sienten invitados a ser parte de algo.


Cristina entiende que el kirchnerismo ya trascendió a la dirigencia política y a los oportunistas de siempre, interpretó que los sindicatos y el PJ son organizaciones necesarias, pero resultan contenedores insuficientes, y sus dirigentes no pueden ser los que administran la admisión y permanencia en el espacio kirchnerista. Por eso acentuó la necesidad de construir en función de las coincidencias, de no preguntar de dónde vienen los nuevos, más sí para donde dónde quieren ir. Están todos invitados, es la consigna.


La sorpresiva aparición en el escenario de Cristina junto al Gobernador Scioli es un mensaje en el mismo sentido. Pero es un mensaje para todos: a Scioli le muestra que toda esa gente, y todos esos trajes K que la acompañan en el escenario, también son sus compañeros; y a esos dirigentes sociales, sindicales, a los funcionarios de su riñón, les muestra que Scioli, también es un compañero K. La columna de Partido Comunista convivió con la del sindicato de peones de taxis, los camioneros convivieron con los sindicatos docentes.


En su primer acto político después del fallecimiento de Néstor Kirchner, Cristina puso en palabras el nuevo desafío que tiene que asumir el kirchnerismo: institucionalizar el modelo, el Proyecto Nacional: “el gran desafío es que el campo nacional y popular pueda institucionalizarse, pero eso no se hace a través de una ley o un decreto, sino cuando se hace carne en el conjunto de la sociedad, porque visualiza que ese es el camino más seguro”, dijo la Presidenta.


Otro tópico que también incorporó en el acto de Huracán, es la necesidad de escindir la continuidad de un proyecto político de las contingencias de una o dos personas: “A lo largo de la historia, el campo nacional liderado por hombres y mujeres vivió un drama que consistía en que cuando esos hombres y mujeres ya no estaban, eso se desperdigaba porque faltaba la construcción política institucional. ¿Cómo hacemos para que la transformación o el cambio no dependan de una persona o dos? Dijo Cristina.


El enunciado de la Presidenta es atípico en los discursos políticos, máxime entre quienes tienen aspiraciones electorales. Nos sumerge en un problema característico a todos los proyectos populares de la historia, y la sola mención de ese problema en un acto de campaña, describe la enorme diferencia que separa a Cristina Kirchner del resto.


Los precandidatos prefieren indicar que su protagonismo es imprescindible, por eso reclaman el voto popular. En cambio el llamado de Cristina Kirchner no es a introducir una boleta con su nombre, sino a generar las condiciones que hagan sustentable un proyecto político que poco a poco se está internalizando en vastos sectores de la sociedad.


El resto del discurso repasó los logros obtenidos desde 2003, homenajeó a Kirchner, y evitó cualquier tipo de mención que la sumerja en las facetas mas intrincadas de la historia. La fecha de la convocatoria coincidió, no casualmente, con el aniversario del triunfo de Cámpora en 1973. Pero la presidenta dejó a Duhalde y a Pino Solanas chapuseando en ese tramo de la historia, en la soledad de los estudios de televisión.


A los organizadores del acto se los notó eufóricos. Su primera gran presentación pública fue un éxito y contó con el apoyo de la Presidenta, que dio su primer acto político junto a ellos, y no en un acto organizado por el Partido Justicialista bonaerense. Ya habrá tiempo para eso también. La contundencia del hecho político sedujo también a muchos intendentes y gobernadores, que prefirieron ser de la partida, antes que verlo por televisión. La convocatoria superó las expectativas de tal modo, que sobre las 15 las organizaciones barriales que responden a los distintos intendentes del conurbano fueron contactadas para que suspendan sus movilizaciones, porque el estadio ya había llegado al límite de su capacidad.


La juventud es otra característica que signa los actos del oficialismo. Al finalizar, cuando las columnas se descontracturaron se pudo ver la enorme cantidad de jóvenes que recorrían el campo de juego. Pequeñas agrupaciones de veinte o treinta personas, con remeras y banderas distinguidas, construyen una nueva simbología y retoman íconos que habían sido olvidados o que no pudieron ser, como El Eternauta. En ese tránsito por el campo de juego, la canción Juguetes perdidos de los Redonditos de Ricota sonó a todo volumen, y reconvirtió el acto político en un recital de rock. Pero el himno ricotero no musicalizó la escena distópica de los caóticos recitales de los Redonditos de Ricota: “Banderas en tu corazón, yo quiero verlas ondeando, luzca el sol o no, banderas rojas, banderas negras, de lienzo blanco en tu corazón”, letra y música de un estadio lleno de gente que eligió ser protagonista de los documentales del futuro. “Quiero una juventud que construya su propia historia”, les dijo Cristina.


Para Prensa3m

sábado, 12 de marzo de 2011

Huracán


La juventud es otra característica que signa los actos del oficialismo. Al finalizar, cuando las columnas se descontracturaron se pudo ver la enorme cantidad de jóvenes que recorrían el campo de juego. Pequeñas agrupaciones de veinte o treinta personas, con remeras y banderas distinguidas, construyen una nueva simbología y retoman íconos que habían sido olvidados o que no pudieron ser, como El Eternauta. En ese tránsito por el campo de juego, la canción Juguetes perdidos de los Redonditos de Ricota sonó a todo volumen, y reconvirtió el acto político en un recital de rock. Pero el himno ricotero no musicalizó la escena distópica de los caóticos recitales de los Redonditos de Ricota: “Banderas en tu corazón, yo quiero verlas ondeando, luzca el sol o no, banderas rojas, banderas negras, de lienzo blanco en tu corazón”, letra y música de un estadio lleno de gente que eligió ser protagonista de los documentales del futuro. “Quiero una juventud que construya su propia historia”, les dijo Cristina.