lunes, 14 de septiembre de 2009

¿And Now?


La política argentina está en un momento increíble. El vicepresidente de la nación se reúne públicamente con la dirigencia opositora para, juntos, boicotear uno de los proyectos gubernamentales más trascendentes de los últimos tiempos (la ley de medios); parte de la progresía se opone y en consecuencia defiende la ley de la dictadura; la opositora en la Coalición Cívica, Margarita Stolbizer dice que la ley hay que discutirla y critica a Julio Cobos.

El proyecto es fantástico en términos ideológicos, y es técnicamente correcto, según señalan los dirigentes políticos que pelean por esta ley desde hace mas de veinte años, me refiero puntualmente al presidente de FARCO, Nestor Busso y al mismo Mariotto, que también milita la causa desde mucho antes de ser funcionario.

El radicalismo, partido de tradición legalista, y que basa toda su verba en el republicanismo, la libertad de expresión y la democracia, se opone al proyecto de ley, y en consecuencia, defiende la ley de la dictadura. Esgrime dos argumentos básicos:

1_ la falta de legitimidad de la actual composición del congreso. Lo cual es mas propio de algún movimiento social o del propio peronismo, que de un partido con una tradición tan legalista como la UCR. La legalidad de la composición del actual congreso, que tiene mandato hasta diciembre, debería envestirlo, en consecuencia, de la legitimidad necesaria para legislar hasta que asuman los electos. Además, los diputados fueron elegidos para que ejerzan las facultades que el cargo les otorga, hasta que asuman los nuevos electos, no hasta perder las elecciones.

Pero como la única verdad es la realidad, la oposición tuvo que construir un nuevo discurso, porque guste o no, el gobierno envió el proyecto, y hay que discutirlo. Aquí el radicalismo, junto a otras oposiciones que van desde el PRO a Pino Solanas, que, epa, recién asume en diciembre, empezaron a propalar el segundo argumento:

2_”Acá se quiere cambiar un monopolio por otro”, dijeron una y otra vez. “Un” (monopolio), es clarín; y “otro”, serían las empresas telefónicas, que se habrían visto beneficiadas porque el proyecto de ley contemplaba su ingreso a los negocios de la distribución de servicios audiovisuales.

Hoy, la presidenta de la nación anunció que se levantará del proyecto de ley que presentó el oficialismo, todo el articulado que habría permitido a las telefónicas ingresar en este negocio. ¿y ahora? ¿Qué van a decir pino, Giudice, y toda la banda? Pino hará un esfuerzo por cobrar en su ventanilla la modificación: va argumentar que la modificación es central, y que es producto de su obstinada oposición, pero no contará con minutos en el prime time de TN, y los medios alternativos lo mirarán de reojo de aquí en más. Si en cambio vota en contra, sugiero a los compañeros enviar fichas de afiliación del PJ a cuanto progre crucen por ahí. ¿Los diputados Radicales? Tendrán que discutir en la intimidad de sus foros, y otros en las oficinas que tiene el gripo clarín.

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